• Un 49% de los desocupados realiza el esfuerzo por conseguir empleo, en contraste con el 15,5% que lo hacía en el período inmediatamente anterior, según datos del último  Boletín Laboral elaborado por la Escuela de Negocios UAI a través de su Centro de Economía y Política Regional, con el apoyo de COES.

 

Santiago, 3 de septiembre de 2020. La crisis generada por el covid-19 en el mercado laboral nacional y regional continúa profundizándose, pero a una tasa “claramente menor”. Esta es una de las principales conclusiones arrojadas por la más reciente edición del Boletín Laboral desarrollado por la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez a través de su Centro de Economía y Política Regional (CEPR), con el apoyo del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), correspondiente a los datos del trimestre móvil mayo-junio-julio de 2020.

En el caso de la Región Metropolitana, el informe evidencia que, pese a que aún no hay signos de recuperación, la profunda caída en el número de empleos podría estar llegando a su punto más bajo si se considera que al comparar el trimestre actual con el mismo del año anterior, se registra un 20% menos de empleos: misma cifra presentada en el Boletín Laboral anterior (abril-mayo-junio 2020). “La crisis del mercado laboral pareciera estar llegando a su punto más bajo”, afirma basado en estos datos el académico de la Escuela de Negocios UAI y director del CEPR, Juan Pedro Eberhard.

Otro dato alentador dice relación con las expectativas de la población desempleada en la RM. Así, de los 46 mil ocupados menos, con respecto al trimestre inmediatamente anterior, el 49% realiza el esfuerzo para conseguir un empleo, lo que contrasta con el 15,5% registrado en el boletín pasado. “Aquello puede significar, entre otras cosas, que las personas tienen una expectativa más optimista respecto a sus posibilidades de encontrar un nuevo trabajo”, puntualiza el economista del CEPR.

En comparación con los boletines anteriores, se comienza a observar una leve mejoría en las percepciones futuras del mercado laboral por parte de los inactivos. Esto se refleja en los motivos que este grupo da para no buscar un nuevo empleo. Mientras antes dominaban las razones «no encontrará» y hallarse a la espera de un «repunte del mercado» -ambas relacionadas a las perspectivas futuras-, este trimestre domina el «no encontró» (referencia al pasado), y la razón «no encontrará» disminuye en un 67,6%.

“En la Región Metropolitana se observa una disminución considerable del desaliento. Este último va en retroceso y las personas están comenzando a tener algo de esperanza, lo que tiene que ver en parte con la apertura de algunas comunas”, agrega.

En este punto, los expertos del CEPR concuerdan en que la crisis pareciera estar mostrando por primera vez una oportunidad de reactivación, la que debe ser bien aprovechada a nivel de políticas públicas. En la región de Biobío, de hecho, ya se observa una leve mejoría, lo que podría indicar que esta oportunidad podría existir en varias regiones.

 

Grupos vulnerables 

Dentro de los grupos más afectados por la crisis del mercado del trabajo, de acuerdo a los resultados del Boletín Laboral CEPR, se encuentran los mayores de 60 años, las personas con menor nivel educacional y quienes pertenecen al sector informal.

Así, al comparar con igual trimestre del año anterior, se puede observar que el tramo de edad que tuvo una mayor variación negativa de ocupados es el de 60 años o más, similarmente a lo observado en los boletines pasados, siendo 155.527 las personas que perdieron su empleo.

“Dada su alta mortalidad al contraer covid-19, el grupo etario sobre los 64 años deberá ser mucho más cauto al salir a buscar trabajo para no contagiarse y, por lo tanto, su generación de ingresos será más difícil. Por ello, se debe pensar en una política especialmente orientada a este segmento, de modo de reducir los riesgos de contagio y los efectos económicos en sus tasas de empleo. Ello pondrá más presión al sistema de pensiones chileno, el que no ha sido capaz de entregar pensiones de un monto suficiente”, sostiene Eberhard.

Por nivel educacional, el Boletín Laboral corrobora que como es común durante la disminución de la actividad económica, los trabajadores de menor capital humano son los que proporcionalmente sufren más la caída en la ocupación. En específico, 74% (574mil) de los 773 mil trabajadores que perdieron su trabajo con respecto al mismo trimestre del año anterior, son trabajadores con educación primaria o secundaria.

Por sectores, el impacto negativo observado en el sector informal es considerablemente más severo. Aquí, los puestos de trabajo se redujeron en más de 361 mil personas, lo que representa una reducción de 36,2% con respecto al mismo trimestre de 2019, lo que contrasta con el 14% de reducción de ocupados en el sector formal. “El paquete de medidas económicas anunciadas por el gobierno tiene, en su mayoría, instrumentos de apoyo al sector productivo formal, como pymes y trabajadores dependientes, y en menor medida, a los trabajadores en el sector informal. Solo recientemente se anunció la creación de un seguro de protección de ingresos para independientes”, señala el economista.

“Los trabajadores informales representan casi un 30% del mercado laboral. A pesar de que han recibido aportes en forma del bono covid, ingreso mínimo de emergencia y el bono o préstamos para trabajadores independientes, entregado a principios de junio, estos recursos seguirán siendo insuficientes mientras se siga alargando la crisis dada la actual situación de la pandemia”, concluye.