Con una charla sobre el nuevo rol de los profesionales del rubro ante el cambio demográfico registrado en el país, la Escuela de Tecnología Médica de la Universidad de Talca festejó sus 57 años de vida.

En la oportunidad expuso el presidente del Instituto Nacional de Geriatría y exalumno de la institución, Pablo Gallardo, quien se refirió a los desafíos que los tecnólogos médicos enfrentan actualmente.

El decano de la Facultad de Ciencias de la Salud, Carlos Padilla, recordó que la Escuela no solo es la más antigua de la Universidad de Talca, sino que además está posicionada entre las mejores de la disciplina a nivel nacional.

“Damos gracias a quienes han entregado su trabajo comprometido; somos la primera carrera de Tecnología Médica del país en acreditarse siete años, lo prueba el sello de calidad de nuestros docentes y profesionales egresados”, expresó.

“La Facultad ha contribuido de gran manera a la Vinculación con el Medio, en especial los y las tecnólogos médicos”, agregó Padilla.

El académico dedicó un especial saludo a los estudiantes de pregrado, “que han sufrido la pandemia que nos obligó a innovar para hacer esta enseñanza desde las pantallas. Al mismo tiempo, hemos hecho grandes esfuerzos por conseguir campos clínicos, muchos de los cuales se han cerrado a los estudiantes por la pandemia”.

Por su parte, el presidente del Centro de Estudiantes, José González, señaló que “la gran trayectoria de nuestra Escuela queda de manifiesto en cada centro de salud donde trabajamos. El año pasado y éste han sido difíciles para todos, sobre todo por la incertidumbre de no saber cuándo volveríamos a los laboratorios. Pero ya muchos están en su internado clínico o de intercambio, y otros en clases presenciales”.

Reconocimientos

En la ceremonia también se reconoció la labor desarrollada por egresados de la Escuela, que han sobresalido por su desempeño profesional.

La primera distinción recayó en Carolina Díaz, quien durante el 2020 le tocó implementar con urgencia la técnica de PCR para la detección del Sars-Cov-2, organizar las jornadas de trabajo del personal del laboratorio para asegurar el funcionamiento de la unidad y además realizó asesorías al Servicio de Salud del Maule en temas vinculados a la pandemia.

El segundo profesional destacado fue el académico Marcelo Alarcón, quien ha tenido un rol clave en la implementación de la técnica de PCR, no solo en su habilitación sino que además capacitando a las y los tecnólogos médicos de los laboratorios de los Hospitales de Talca, Linares y Curicó.