La sala de la Cámara de Diputados rechazó el proyecto de ley de Educación Sexual Integral que, según sus autores, establecería las Bases Generales para la Educación Afectiva y Sexual de niños, niñas y adolescentes. La diputada de Renovación Nacional e integrante de la comisión de Familia, Francesca Muñoz, votó en contra de la iniciativa, ya que a su juicio se trató de » un mal proyecto e innecesario”.

En su intervención en sala dijo “desde un principio he considerado que este es un mal proyecto. En su texto original no existía ninguna referencia al rol de los padres en la educación de sus hijos. Incorporaron limitadamente a los padres, esa incorporación no es suficiente, ya que queda afuera la autorización directa de los padres si quieren o no una educación con enfoque de género y se demuestra una vez más que no existe ninguna intención de respetar el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos ni aquí ni en una nueva redacción de la Constitución”.

“También cabe señalar que actualmente ya existen contenidos en los programas de educación sexual, lo cual convierte a este proyecto en absolutamente innecesario; otro elemento a considerar, es que este proyecto coarta la libertad de enseñanza al imponer que los diferentes proyectos educativos deben adecuarse a lo establecido por una futura ley y además fija los criterios que van de acuerdo a la ideología de género predeterminada vulnerando el proyecto educativo propio”, finalizó.

La iniciativa, que buscaba establecer un cambio en los programas educativos desde las etapas iniciales de los niños, ha generado una serie de manifestaciones en contra y a favor en distintas ciudades del país y también en Redes Sociales.