Aquí hay un imperativo ético, una obligación urgente, Osorno no puede seguir esperando y esto debe servir de lección para el resto del país”, afirmó el presidente de la Cámara de Diputados.

Planteando que el acceso al agua potable constituye un “imperativo ético”, el presidente de la Cámara de Diputados formuló hoy un apremiante llamado al Gobierno y al Senado a acelerar el despacho de la reforma al Código de Aguas y a definir prontamente en el Congreso ajustes a la normativa sobre servicios sanitarios para garantizar este derecho básico a los chilenos.

El parlamentario se refirió a la dramática situación que viven los habitantes de Osorno ante la persistencia de los cortes del suministro de agua potable pese a las promesas de la empresa sanitaria ESSAL de que normalizaría el servicio tras una semana de desabastecimiento, incluso ante la presencia del propio Presidente de la República.

“Lo que ha estado ocurriendo en Osorno es inaceptable porque parte de lo incomprensible. No puede ser que una empresa que maneja un bien estratégico como el agua potable haya engañado al Presidente de la República diciéndole que habían hecho todas las pruebas y el sistema sigue fallando”, sostuvo el diputado Flores.

En ese marco instó al Senado y el Gobierno “ a que se preocupen de resolver la reforma al Código de Aguas que la Cámara de Diputados aprobó el 2016” y urgió al Ejecutivo a hacerse cargo “de la reforma de los servicios sanitarios, no en comisiones técnicas sino que las discusiones se hagan con el Parlamento, que es donde deben ser discutido temas de tanta trascendencia como la supervigilancia de los sistemas de concesiones de abastecimiento de agua potable del país”.

Respecto al desempeño que han tenido sanitarias privadas como ESSAL, el titular de la Cámara afirmó que “llama la atención la soltura con que concesiones estratégicas son manejadas por empresas que claramente no están a la altura de lo que la ciudadanía merece y corresponde”.

“Aquí hay un imperativo ético, una obligación urgente que resolver, Osorno no puede seguir esperando y esto debe servir de lección para el resto del país. El Código de Aguas tiene que ponerse al día porque hace casi tres años que lo aprobó la Cámara y la modificación de la norma que rige los servicios sanitarios debe ser trabajado en el Parlamento, no en comisiones paralelas que no son prelegislativas”, enfatizó el parlamentario de la Región de Los Ríos.