El presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos (CChDH), Carlos Margotta acusó al gobierno de desoir los llamados y recomendaciones de los organismos internacionales de derechos humanos, en particular, del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), al mismo tiempo que llamó a los fiscales a investigar sin aceptar presiones, en la búsqueda de verdad y justicia.

La afirmación la formuló en el marco de una entrevista con Radioanálisis, programa matinal de Radio Universidad de Chile, al referirse a los hechos ocurridos a un año de la Revuelta Social, y en particular lo acontecido la noche del 18 de Octubre en La Victoria, que terminaron con la muerte de Aníbal Villarroel, de 26 años, quien -según testigos- cayó desmayado al recibir un proyectil disparado por Carabineros que se encontraban reprimiendo desde un denominado «zorrillo».

En su llamado al Gobierno, el abogado Carlos Margotta destacó que el representante para América del Sur del ACNUDH, Jan Jarab, señaló en marzo de este año que «en Chile se siguen violando los derechos humanos de los manifestantes y que prácticamente el Estado de Chile no ha cumplido con ninguna de las 21 recomendaciones hechas por el organismo», preocupación que volvió a reiterar a propósito del homicidio frustrado del joven A.A., que fuera lanzado al Río Mapocho por un uniformado, en el marco de una manifestación social.

El presidente de la CChDH recordó que varias de las recomendaciones del Informe del ACNUDH, decían relación con la necesidad de revisar los protocolos policiales del uso de la fuerza y adecuarlos a los estándares internacionales de derechos humanos.

Margotta fue enfático en señalar que una reestructuración de Carabineros es imprescindible y urgente, pero que no puede ser encabezada por el actual Director General de Carabineros, Mario Rozas, «por carecer de la debida confianza de la ciudadanía y por tener la condición de querellado, en al menos 22 acciones penales entabladas en su contra y otras autoridades, por la Comisión Chilena de Derechos Humanos, para establecer su responsabilidad en la comisión de crímenes contra la Humanidad, tipificados y sancionados en la Ley 20.357».

En relación con los hechos que concluyeron con la muerte de Aníbal Villarroel, Carlos Margotta anticipó que la CChDH presentará una querella «a objeto de contribuir al pleno esclarecimiento de la verdad y el establecimiento de la Justicia, tal como lo ha hecho desde su fundación, hace ya 41 años».

En este sentido, el presidente de la Comisión Chilena de Derechos Humanos, Carlos Margotta, llamó a los fiscales a investigar hechos ocurridos en el marco de la protesta social, y actuar «sin aceptar presiones, en la búsqueda de verdad y justicia, que permita terminar con la impunidad de las graves, masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas en Chile desde el 18 de Octubre del año pasado».