–      La directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Loreto Núñez, recordó que el alcohol está asociado a distintos tipos de cáncer: de boca, orofaringe, de estómago.

En agosto de 2018 la prestigiosa revista The Lancet publicó un artículo de los investigadores del Reino Unido Robyn Burton y Nick Sheron, quienes plantean que “ningún nivel de consumo de alcohol mejora la salud”.

Según un estudio encargado por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), en Chile mueren 36 personas al día producto del consumo problemático de alcohol lo que da cuenta de la grave complicación que se registra en el país.

La directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Loreto Núñez, planteó que debe existir conciencia con respecto a que el alcohol ocasiona graves daños en el ser humano: “Es una realidad que los daños generados por este tipo de bebidas en el organismo superan cualquier efecto supuestamente positivo para los seres humanos. Este es un problema de salud pública que debe ser abordado por el Estado, sin importar el gobierno de turno”.

Núñez lamentó que “no aparece en los medios que el alcohol es dañino para la salud no sólo desde una perspectiva física, sino también mental, y que incluso es un problema social que debe ser abordado así como se ha hecho con el tabaco”.

La académica recordó que el alcohol está asociado a distintos tipos de cáncer: de boca, orofaringe, de estómago. “Por lo tanto, si uno quisiera decir cuál es la dosis mínima de alcohol para no dañar la salud, la respuesta es cero. Y es así no solo para embarazadas, niños y adolescentes. Sino que también se debe eliminar el consumo en los adultos”, afirmó.

La profesora de la UTALCA indicó que entre personas de 15 a 49 años esta sustancia nociva es responsable del 3,8% de la mortalidad entre las mujeres y el 12,2% en los hombres. “Con toda la evidencia disponible el punto ahora es cómo los gobiernos van a poder enfrentar esta situación. Al igual que plantea el artículo de The Lancet el camino debiera ser reducir la asequibilidad mediante impuestos o la regulación de precios. Ya hemos visto que al aumentar los impuestos al tabaco se redujo el consumo. Debemos cambiar nuestras costumbres y nuestra mentalidad en relación al alcohol ya que como he planteado desgraciadamente no existe dosis que no produzca daño”.