La conferencia sobre cambio climático de la CMNUCC, COP25 concluyó este domingo 15 de diciembre en Madrid, con los gobiernos avanzando en diversos acuerdos críticos para impulsar la ambición climática en el 2020, año que será un
hito cuando las naciones tengan que presentar o actualizar sus contribuciones nacionalmente determinadas (NDC en sus siglas en inglés).

A la hora del balance, durante la COP25 las partes lograron consensuar materias como traer Océanos y Tierra a la COP25; confirmar la importancia de la Ciencia para la toma de desiciones, contar con un plan de implementación para Género
y cambio climático; y renovar el mecanismo asociado a la protección frente a los impactos del cambio climático (pérdidas y daños), ambición para presentar NDC actualizadas al 2020 y extensión en 5 años del programa de Global Climate Action
relacionado con la promoción e implementación de acción climática por parte de actores no estatales como gobiernos locales y empresas. En lo que se refiere al Artículo 6, que busca regular el mercado de carbono para incentivar la implementación de acciones por parte del sector privado, las partes no alcanzaron acuerdos, aunque sí se establecieron importantes avances en los documentos técnicos que permitirán avanzar de cara a Glasgow 2020.

El balance es positivo en materia de los temas acordados por las partes, sin embargo, a pesar de agotar todos los esfuerzos y de las maratónicas jornadas de negociaciones, no pudimos cerrar el Artículo 6. “Hoy, los países hemos quedado en deuda con el planeta”, dijo la presidenta de COP25, Carolina Schmidt, quien también señaló en su discurso de cierre que “el mundo nos está mirando y espera soluciones concretas de nuestra parte. Por lo mismo, hoy no estamos satisfechos.

Los acuerdos alcanzados por las partes no son suficientes para enfrentar con sentido de urgencia la crisis del Cambio Climático. Aún no están los consensos para aumentar la ambición a los niveles que necesitamos”.

Los gobiernos acordaron de manera unánime el estado de urgencia y la necesidad de aumentar la ambición para responder al cambio climático en la siguiente mitad de siglo invitando a los países a actualizar sus NDC’s y a comprometerse con la carbono neutralidad al 2050. Expresando su compromiso bajo la “Alianza de Ambición Climática” (Anexo 1), 114 países manifestaron su compromiso a trabajar en la actualización de sus NDC para el 2020 aumentando la ambición y 121 países a trabajar en estrategias de largo plazo considerando la carbono neutralidad al 2050 como meta a alcanzar en mitigación.
En COP25, las Partes llegaron a acuerdo en el capítulo Pérdidas y Daños, del Mecanismo Internacional Warsaw (WIM, en sus siglas en inglés), que da apoyo a la gente más vulnerable que sufre los efectos del cambio climático. Como parte de esta decisión, se incluyó el Santiago Network on Loss and Damage, como una red para catalizar el apoyo técnico para enfrentar, trabajar y desarrollar capacidades en los países más vulnerables.

A su vez, respondiendo al llamado de la ciencia de la necesidad de ser carbono neutral al 2050, la “Alianza de Ambición Climática” también incluye 121 países, 15 gobiernos subnacionales, 398 ciudades, 786 empresas y 16 inversores con
activos por 4 trillones de dólares, todos ellos comprometidos a ser carbono neutral al 2050.

En la 25ª versión de la Conferencia de las Partes se concretó la extención del Global Climate Action hasta el 2025 para acelerar la acción climática de ciudades, regiones, empresas y sociedad civil apoyando a los países en la implementación
de sus compromisos bajo el Acuerdo de París.

El acuerdo alcanzado en materia de género fue muy celebrado por las Partes. El Plan de Acción de Género (Anexo 2) permitirá fortalecer el rol y el empoderamiento de las mujeres en sus respectivas comunidades locales, dotándolas de herramientas para enfrentar de mejor forma el cambio climático. En el margen de las negociaciones, el día de la Agricultura y los Bosques, se lanzó la Plataforma de Acción Climática en Agricultura de América Latina y el Caribe (PLACA), que contó con la adhesión de los Ministros de nueve países de la región y cuya primera reunión sería en marzo de 2020.

Asimismo, en el Día de Energía, los ministros de Chile y Colombia lanzaron la meta regional para América Latina y el Caribe sobre Energías Renovables, que busca aumentar la participación de la energía renovable hasta alcanzar un promedio de un 70% en la región al año 2030. “Sabemos que el cambio climático es injusto. Es por eso que la Presidencia de COP25 se enfocó en cambiar el rumbo en diversos aspectos”, dijo la Presidenta de COP25, Carolina Schmidt.

Otro cambio de rumbo es el paso de la negociación a la acción, transversalizando la acción climática a todos los sectores productivos para hacerlos parte de la solución. Por primera vez en la historia de las COP se realizaron reuniones de alto
nivel con los ministros que lideran los principales sectores emisores y capturadores de Gases de Efecto Invernadero (GEI): ministros de Agricultura y Energía, además, de la celebración del Día del Transporte.

También destaca el cambio de rumbo que significó la presencia de las finanzas globales en la acción climáticas, reuniendo por primera vez a los ministros de este sector en una COP. La coalición de ministros de finanzas de 51 países, que en
conjunto representan el 30% del PIB mundial, lanzó un plan de acción para enfrentar el cambio climático.

En este cambio de rumbo también la presidencia de la COP25 quiso convertir a la Ciencia en un aliado clave, no solo en el diagnóstico sino también como una guía de las soluciones. La innovación, la transferencia tecnológica, la construcción de capacidades y las soluciones basadas en la naturaleza, son clave para una acción climática más ambiciosa, más rápida y más efectiva.

“Elevar la ambición a través de audaces planes de acción climática es crucial para que el mundo siga el camino de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 por ciento al 2030 con respecto a los niveles del 2010, y alcanzar cero emisiones netas de CO2 al 2050”, señaló la Secretaria Ejecutiva de la ONU, Patricia Espinosa.

También en esta Blue COP se incorporaron nuevos temas a la acción climática: los océanos, que cubren 2/3 del planeta y son esenciales para la mitigación y la adaptación al cambio climático, se pusieron en el centro de la discusión. Se sumaron a la Alianza de Ambición Climática (más detalles en Anexo 1) a los 39 países que suscriben a la iniciativa Because the Ocean, que desde 2016 ha impulsado a los países a incluir un componente de océano en sus NDC. Durante 2020, Chile trabajará junto a Reino Unido para aumentar el número de países que incluirán océanos en sus NDC. En esta COP25, Chile lanzó su plataforma para soluciones oceánicas basadas en la ciencia, que congregará iniciativas, herramientas y metodologías que pueden ser utilizadas por los gobiernos para desarrollar políticas climáticas en los océanos. Esta es una contribución al objetivo principal de aumentar la ambición y proteger el océano de los efectos del cambio climático.

Para relevar la Adaptación se impulsó un Diálogo Ministerial de Ambición en la Adaptación que contó con una sólida presencia de ministros sectoriales.

La Presidencia de COP25 transitará durante el 2020 de la COP de la acción a la COP de la implementación camino a Glasgow.