Diputados insistieron en la designación de un interventor civil para Carabineros

La Bancada de Diputadas y Diputados del PPD destacó la renuncia del General Mario Rozas, luego de lo sucedido en el centro del Servicio Nacional de Menores (Sename) de Talcahuano.

«El General Rozas ya no resistía un solo día más a la cabeza de Carabineros, ahora que ya es un hecho, se debe realizar una reforma profunda para reconciliar a la Institución con la ciudadanía, cuya relación se ha visto sumamente dañada desde el estallido social con las violaciones a los derechos humanos», sostuvo el Jefe de la Bancada del PPD, Raúl Soto.

Asimismo, la subjefa de la Bancada del PPD, Loreto Carvajal, indicó que «su salida debió ocurrir hace meses. Recordemos durante el estallido social una serie de informes internacionales cuestionaron el actuar de la institución con violaciones a los derechos humanos, personas mutiladas, heridas, muertos por manifestarse y este gobierno lo respaldo. Ahora bien, de nada sirve cambiar generales si la Institución no asume reformas de fondo. De nada sirve que se cambie el general director, si sus funcionarios continuarán con un actuar que menosprecia los derechos humanos».

En tanto, el diputado y miembro de la Comisión de Derechos Humanos, Tucapel Jiménez, indicó que «la salida del General Rozas es algo que la mayoría de Chile comparte, lo que viene ahora tiene que ver con la reestructuración de Carabineros, revisar qué ocurre en la Institución, cómo a un carabinero se le puede ocurrir responderle a un menor de edad con balas. Aquí claramente necesitamos a un interventor civil que se haga cargo de la institución, y se parta de nuevo con ella, porque no hay ninguna justificación para explicar el actuar de Carabineros».

Mientras la diputada y miembro de la Comisión de Seguridad Ciudadana, Andrea Parra, afirmó que «la salida del General Director Rozas no puede ser una anécdota más en la crisis terminal de Carabineros de Chile. El gobierno debe poner ahora urgencia a Proyectos de Ley que contemplan la reestructuración total de la policía uniformada. No hay tiempo que perder. ¡No mas abusos!»

Finalmente, la diputada Carolina Marzán, sostuvo que «lo de Rozas era insostenible. Su salida debió ser antes por su responsabilidad como alto mando de Carabineros en episodios de atropellos a los derechos humanos, que denotan un cuestionable actuar de la Institución. Esta salida no tiene mucho sentido sin planificar o proyectar una reforma profunda a carabineros, con injerencia civil y controles efectivos a su actuar. No podemos seguir lamentando, sino actuando para generar el cambio necesario. Que este sea el hito de un cambio estructural en Carabineros».