–          “Quizá en esta época es más recomendable velar por la salud mental de la familia”, dijo la profesional del Centro de Psicología Aplicada (CEPA) de la UTalca, Susana Campos.

–          Una alternativa es aplicar una rutina de estudio en los hogares, tal y como sucede en las clases presenciales.

No es el momento para sobre exigir a los niños, niñas y adolescentes, y tampoco a sus

Cuidadores. Esto según planteó la profesional del Centro de Psicología Aplicada (CEPA) de la Universidad de Talca, Susana Campos, en relación con cómo poder potenciar el estudio en casa durante el confinamiento por Coronavirus.

La psicóloga infanto-juvenil indicó que una alternativa es aplicar una rutina de estudio en los hogares, tal y como sucede en las clases presenciales. “Es decir, estudio de lunes a viernes, un par de horas, con recreos de aproximadamente 15 minutos. Es recomendable que este horario siempre sea supervisado por alguno de los cuidadores, sobre todo en los niños más pequeños, de menos de 11 años”, explicó.

Campos sostuvo que, si bien las rutinas de estudios pueden haber estado inculcadas en las dinámicas del hogar desde antes de la pandemia, es probable que ahora se requiera una participación mucho más presente por parte de los padres, para que los niños y niñas puedan cumplir con todas sus actividades académicas, y esto puede ser muy frustrante para ambas partes. “Al momento de supervisar el trabajo escolar, es importante recordar dos cosas. La primera: no todos los padres son excelentes profesores y no tienen por qué serlo. Y la segunda: no todos los chicos van a querer hacer muchas actividades académicas desde la casa, y es entendible porque es la casa”, agregó.

Susana Campos resaltó que si bien algunas de las guías enviadas por los colegios pueden ser de carácter obligatorio, no es necesario presionar a los niños y adolescentes a finalizarlas y desarrollar cada actividad de manera perfecta. “Esto puede ser muy estresante para padres y estudiantes. Quizá en esta época es más recomendable velar por la salud mental de la familia. Si algo no se puede completar o no se logra entender, tal vez sea buen momento para comunicárselo al profesor de la manera en que se pueda y solicitarle que repase ese contenido”, dijo.

La experta infanto-juvenil de la Universidad de Talca, recomendó a los cuidadores de los menores buscar instancias para relajarse y cuidarse, “incluso si son solamente diez minutos de calma por día, es suficiente. Si se sienten muy cansados, no duden en pedir ayuda a otros adultos, y en casos más serios, a algún profesional”, dijo.