Cómo disminuir los riesgos ligados a la salud mental

9 septiembre, 2022

Según datos de la OMS, más de 800.000 personas mueren al año producto a problemas de salud mental.
Desde el año 2003, la Organización Mundial de la Salud Mental -OMS- estableció el día 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del suicidio, para disminuir los riesgos que pueden presentar las enfermedades de salud mental y con el objetivo de concientizar que pueden prevenirse.
Si bien las enfermedades de salud mental no representan un riesgo mortal para las personas, las ideas suicidas provocadas por algunas de éstas sí. La OMS, a través de este día, busca divulgar las distintas acciones que se pueden tomar para evitar las muertes asociadas a enfermedades mentales.
Lo primero, es reconocer señales de alerta que puede entregar alguien que esté con ideas suicidas, por ejemplo: preocupación por la muerte, abuso de alcohol y drogas, realización de actividades autodestructivas, etc.
Los especialistas explican que quien presenta pensamientos o conductas suicidas es alguien que se encuentra en un estado de sufrimiento, frecuentemente asociado a una patología psiquiátrica o física, por lo que lo primero es acercarse desde el cariño y empatía, escuchar atentamente y evitar los juicios, además, de buscar atención.
Cuando la persona tiene antecedentes de intentos de suicidios frustrados, es importante prestar atención a las señales de alerta porque es el factor de riesgo más relevante para la prevención, explica Raúl Sánchez, psiquiatra y director del Centro Clínico del Ánimo y la Ansiedad (C.C.A.A.)
“Cuando acompañamos a un ser querido es importante mantener un apoyo desde el cariño y la empatía, además de incentivar y reforzar la importancia de mantener un tratamiento y adherencia a las indicaciones”, agrega.
El acompañar a un ser querido que ha realizado un intento de suicidio es una situación de intensa angustia para los más cercanos y emocionalmente exigente, por lo tanto, también es importante estar atentos a las propias necesidades o cambios y buscar ayuda, que puede ir desde la orientación hasta tratamiento de ser necesario, aconsejan desde el C.C.A.A.
Por tanto, lo principal para lograr prevenir el riesgo de suicidio, dentro de nuestro propio círculo cercano, es prestar atención sobre sus preocupaciones, observar cómo se expresan y no dejarlos aíslados o solos. “Quien presenta ideas suicidas habitualmente tiene una intensa sensación de soledad y desesperanza, lo que hace considerar a la muerte como una alternativa de salida o solución. El acompañar, el mostrarse disponibles, el escuchar de forma empática y estar atentos a los signos de alarma, no solo puede hacer un cambio significativo en el reconocimiento precoz del riesgo y la búsqueda oportuna de ayuda, sino que en algunos casos, en disminuir esa sensación de soledad, desesperanza y el riesgo de un eventual suicidio”, recomienda Sánchez.

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