El coronel Santiago Saldivia, quien era jefe del comandante Claudio Crespo, formalizado por disparar al joven en las inmediaciones de Plaza Baquedano, declaró judicialmente este martes a solicitud de su defensor, el abogado Jorge Martínez. Tras la instancia, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago programó para febrero una audiencia para discutir su sobreseimiento definitivo en la causa.

El próximo 25 de febrero, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago revisará la solicitud de sobreseimiento definitivo del coronel de Carabineros Santiago Saldivia, quien es indagado por su presunta responsabilidad en los perdigones que el joven Gustavo Gatica recibió el 8 de noviembre de 2019, dejándolo ciego, hecho por el cual está formalizado Claudio Crespo como autor de los disparos.

Ello, luego que su defensa –encabezada por el abogado Jorge Martínez- solicitara dejar libre de todos los cargos, a su representado, tras la declaración judicial que este martes el uniformado entregó ante el la Jueza del Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, Carolina Gajardo.

En la instancia, Saldivia relató el contexto que se vivía el día de los hechos, detallando que “nunca en mi vida profesional había visto ese nivel de violencia”.

“Es por todos sabido que hubo quemas, saqueos y que dejaron de funcionar varias estaciones de trenes porque las quemaron sin importar si había gente civil o no, y nosotros –carabineros- no estábamos preparados para ese nivel de violencia y agresividad”, dijo, agregando que tras el 18 de octubre de 2019 “hubo lesionados con armamento de fuego, carabineros lesionados y carabineras quemadas en Plaza Italia”.

“Nosotros resguardábamos las manifestaciones pacíficas, no obstante, cuando comenzaban las agresiones hacia carabineros era por el solo hecho de su presencia en el lugar, eso sucedió en varias oportunidades después del 18 de octubre”, agregó el coronel.

Y profundizó: “Los carabineros no nos levantamos en las mañanas queriendo agredir a la gente, nosotros solo necesitamos que haya un orden social, bueno o malo, no es materia mía; si están contentos o descontentos (los manifestantes), mi trabajo es el restablecimiento del orden público cuando éste ha sido quebrantado. Y para eso, el Estado me otorga distintos elementos para poder llegar al objetivo ordenado constitucionalmente”.

Asimismo, el coronel reiteró que durante las manifestaciones del día 8 de noviembre, observó constantemente “violentistas con el solo afán de matar” (…) “No les interesaba si iba una persona civil, un abuelo o un niño, la idea era agredir o matar a un carabinero”.

“Violentistas que –derechamente- querían matar o agredir a un carabinero o a un civil que transitaran por el lugar, no median sus acciones, y eso fue corroborado cuando me constituí en el lugar”, relató, detallando que una vez en las inmediaciones de las calles Carabineros de Chile entre Doctor Ramón Corvalán y Vicuña Mackenna “había entre 3 mil y 4 mil violentistas queriendo agredir o matar a un carabinero, sencillamente”.

“Efectivamente hago uso de la escopeta antidisturbios, justamente porque el nivel de violencia que había era desbordante, y nos organizábamos para no herirnos entre nosotros. Recuerdo que recibí muchos balines de acero y de vidrio que nos tiraban con resorteras, y alguien nos alertó que había un violentista con un arma de fuego”, recordó, recalcando que “recibíamos tanta agresión, piedras, fuego artificial al cuerpo que nos reventaba a nosotros los carabineros”.

“Como eso no tienen control, podrían haber herido a cualquier persona, pero nosotros estábamos cubiertos”, detalló Santiago Saldivia, mencionando que en ese mismo contexto recibió bombas molotov “para quemar a una persona, eso no es una manifestación normal, quemar a una persona es querer matarla”.

Y agregó que los vecinos del sector, en el momento de los desórdenes, “nos pedían por favor que no nos fuéramos”, mencionando específicamente que en calle Carabineros de Chile “había gran cantidad de escombros, piedras y pedazos de concretos (…) todo lo que nosotros recibimos por agresividad”.

“Soy carabinero de corazón e ingresé a esta institución para ayudar a las personas, no para agredirlas, esto no era tan distinto a mi rol de restablecer el orden público de estos agresores y violentistas, y a raíz de esto, uno apoya las operaciones que estaban en el lugar. En este caso, ese día y hora donde resulta lesionado el joven Gatica, nosotros no lo supimos, no nos enteramos de eso en ese minuto, cuándo fue y cómo ocurrió, lo desconozco. Porque primero, eran alrededor de 3 mil violentistas con la intencionalidad de agredirnos, versus 20 carabineros; había cero posibilidad de que nosotros despejáramos o controláramos el lugar y estas personas lo sabían, porque se parapetaban en las barricadas que ellos mismos hacían”, dijo en estrado.

Por último, aseguró que, en ese momento, el nivel de agresividad ya estaba en fase 4 –protocolo que utiliza Carabineros para actuar y distinguir niveles de fuerza que se debe emplear-, mencionando que por ello “estaba más que justificado el uso de la escopeta antidisturbios”. “Ahora, como jefe, no puedo ordenarle a un carabinero que haga uso de su arma, los carabineros están instruidos y preparados para ellos discernir cuándo es oportuno y legal hacer uso del armamento y cuándo las circunstancia y el contexto, lo amerita. Téngalo por seguro que (en un momento así) cualquier carabinero va a hacer uso de su armamento”.

“Esta no fue la excepción, se lo digo porque fui testigo presencial de eso, no es que me lo hayan contado. Estuve con el temor de pensar a qué hora matan a un carabinero, o si hay alguna persona herida o a qué hora pasa algo más grave. Entonces, lamento lo sucedido con el joven Gatica, pero ninguno sale con la mentalidad y motivación de herir a una persona”, concluyó Saldivia.

Tras la declaración judicial, el abogado Jorge Martínez enfatizó que lo importante de la diligencia  es que “su defensa pudo establecer, a través de su declaración, lo que veníamos sosteniendo desde el primer día en que se inicia esta investigación, es decir, que existiría una causal de justificación, ya que carabineros, que operaban en el lugar el día 8 de noviembre, lo hicieron de acuerdo con la ley y conforme los procedimientos policiales, de manera que el mando de Carabineros -representado por el Coronel Saldivia y el exgeneral Ávila- actuó dentro de los protocolos institucionales y de conformidad al marco jurídico que regula el uso legítimo de la fuerza”