• En momentos del trabajo a distancia, muchas personas pasan más tiempo en sus casas y en ese contexto puede ser una buena oportunidad para que las familias inicien el reciclaje de material orgánico, y con ello puedan generar nutrientes para las plantas.

Reciclar es una de las mejores formas para conmemorar el Día de la Tierra, jornada proclamada por la ONU y que se recuerda este 22 de abril, según indicó el director del Departamento de Horticultura de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca, Hernán Paillán. El académico sostuvo que el mecanismo es una manera fácil de fabricar el mejor abono orgánico para las plantas y jardines de los hogares.

Paillán sostuvo que, como primera medida, es necesario separar la basura orgánica, como restos de frutas y verduras y hojas secas, luego depositarlos en un espacio sombrío, ojalá construido con madera. Dicho material debe ser acumulado y revisado constantemente por un plazo que puede durar hasta ocho meses. A esta mezcla se le puede añadir la denominada lombriz californiana, fácil de adquirir, y cuyos desechos nutren aún más el compost.

“Uno de nuestros desafíos es proteger nuestra casa común, ¿y cómo lo hacemos? Reduciendo uno de los graves problemas que hemos tenido los últimos 30 o 40 años: el aumento de la basura que está contaminado el planeta en proporciones no controladas. ¿Qué podemos hacer en nuestras casas? Reciclar todos los residuos orgánicos que producimos, los de la cocina, el pasto cortado, la poda de las plantas, arbustos y flores. Todo eso lo podemos llevar a un proceso de compostaje casero”, sostuvo el profesor.

De esta forma –dijo- reducimos la basura domiciliaria, y producimos un sustrato que va en directo beneficio del jardín o las plantas de interior, y de paso “aportamos con algo valioso y, por otro lado, colaboramos con la reducción de desechos y aminoramos los efectos del calentamiento global. A través de esta forma de reciclaje domiciliario, podemos hacer una contribución pequeña. Pero si todos lo hacemos tendrá un tremendo impacto en el planeta”, enfatizó.

“En consecuencia, en un plazo de ocho a nueve meses de reciclaje, al final de temporada voy a poder cosechar un cubo de compost. Tenemos aliados en la naturaleza: las bacterias que, cuando se dan las condiciones, se alimentan de este residuo orgánico, lo degradan y dan origen a este material”, resaltó Paillán.

El profesor grabó una cápsula que estará disponible en las redes sociales de la UTalca y en su sitio web para que las familias que deseen aprender cómo reciclar y generar compostaje puedan recibir orientación.