La ingeniería es la llave maestra que abre las puertas del desarrollo económico. A través de la innovación, la transferencia tecnológica y el emprendimiento, la disciplina persigue la explotación sostenible de recursos como los agrícolas, forestales, hídricos y energéticos.

El 14 de mayo los ingenieros chilenos conmemoran el operativo de reconstrucción que se inició tras el terremoto que azotó a Santiago en 1647, reconocido como el primer gran proyecto de ingeniería multidisciplinaria en el país. Desde entonces, quienes se desenvuelven en esta disciplina han impulsado a la innovación y el emprendimiento, despejando el camino al desarrollo.

Según Luis González, director del Centro de Negocios Sercotec Independencia, la ingeniería es el arte de aplicar el conocimiento en función de la resolución de un problema, ya sea administrativo, de obra o industrial. “Cada vez que a un ingeniero se le presenta un problema busca una alternativa que considere los recursos disponibles, pero, además, que sea más eficiente. Estamos para entregarle un mejor estilo de vida a las personas, ese debe ser el foco que nos caracteriza a todos los ingenieros”, afirma.

Crear nuevas soluciones y agregar valor a la base económica son los motores que movieron al ingeniero agrónomo Gonzalo Hinojosa -que asesora el Centro de Negocios Sercotec Independencia, operado por la Universidad Central- a crear Nehuén, con miras a la transferencia de tecnología sustentable de producción.

Como primer hito, Hinojosa se vinculó a la cooperativa vitivinícola Lomas de Cauquenes para dar vida al primer vino orgánico de Chile, donde reconoce que la formación ingenieril fue determinante, pues le abrió la posibilidad de crear una y otra vez, hasta constituir -junto a su hijo Joaquín- Fermentia SPA, para la producción de sidra de manzana y bebidas fermentadas como kombucha con una meta ambiciosa: exportar sus productos a Europa.

Ingeniería en cada producto

En un rubro totalmente distinto, el ingeniero mecánico Patricio Díaz, socio y gerente de 3 V-Tec Diseño e Ingeniería, emprendió en una plataforma de tecnología que diseña y articula la fabricación de equipos, instrumentos y sistemas de ingeniería mecánica y eléctrica mediante una red de proveedores  especializados. “Apostamos por el desarrollo de soluciones de tecnología a la medida. Siempre estamos observando dónde se presentan los problemas para el diseño de una solución. Vivimos de hacer inventos”, explica el cliente del Centro de Negocios Sercotec Independencia.

En el desarrollo de valor agregado, el diseño y la ingeniería exponen aspectos que a simple vista parecen invisibles: detalles, ajustes, armonía. “Un equilibro dinámico que significa horas de estudio, trabajo, cálculo, prueba y error”, sostiene el profesional que valora la participación temprana de la ingeniería en la configuración del diseño robusto de una máquina, producto o servicio. “En Chile se pueden realizar grandes desarrollos  con la ingeniería. Es necesario creer que el valor agregado es primordial para crear soluciones innovadoras”, dice con convicción. Patricio Díaz.

Ambos profesionales coinciden en que, si bien el camino del emprendedor es solitario y no exento de problemas, atreverse y desarrollar conocimientos es comprender que el mundo cambia de manera permanente y que subirse a este carro es primordial. Ese es el rumbo al que apuntan en el Centro de Negocios Sercotec Independencia, donde entregan asesoría y capacitación gratuita a quienes buscan apoyo para ideas que contribuyen a su propio desarrollo, pero también al desarrollo de Chile.