El padre José Aldunate se ha destacado por ser un religioso de gran estatura ética y por ser un férreo defensor de los derechos humanos.

Nació un 5 de junio de 1917 e ingresó a la Compañía de Jesús en 1935. En su larga trayectoria sacerdotal, ha sido director de la Revista Mensaje y del Centro Belarmino, formador de jesuita jóvenes, superior provincial de los jesuitas en Chile, además de ser autor de varios libros. Durante la dictadura, creó los boletines: “No podemos Callar” y “Policarpo”, que se hacían mediante stencil y eran repartido a distintas instituciones sociales, medios que denunciaban las atrocidades que se estaban cometiendo, en momentos en que la prensa estaba censurada.

Asimismo, fue uno de los fundadores del Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo, movimiento laico y religioso que denunciaba los recintos de tortura, realizando acciones pacifistas fuera de éstos, motivo por el cual fue muchas veces detenido y golpeado por las fuerzas de represión. Del mismo modo, participó activamente en las acciones de salvataje a los perseguidos por el régimen militar.

Este “cura obrero” jesuita, que caminó por Chile siempre con sus ojotas y su maletín sin cierre y que utilizaba un anafre para calentar agua para servirse un café y un pan, hoy retirado del ámbito público y editorial, escribió para distintos medios de comunicación que solicitaban sus reflexiones, las que siempre estaban atentas a los debates que enfrenta hoy nuestra sociedad chilena.

El padre Pepe, al referirse al Premio Nacional de Derechos Humanos 2016 que se le otorgó, afirmó: “No sé, si soy digno de recibirlo”.

El sábado 10 de junio, a las 10:45 horas en la Iglesia San Ignacio (Alonso Ovalle esquina San Ignacio), se realizará una misa en gratitud por los 100 años de vida que cumple el padre Pepe Aldunate Sj. La liturgia será oficiada por el Padre Mariano Puga.