• A partir del 5 de octubre el local de Providencia recibirá a sus clientes con sus clásicos sandwiches. 

 

  • Además implementará delivery y retiro en el local para que todos los que no puedan visitarlos, disfruten la experiencia de comer sus Lomitos, Rumanos, Churrascos o Completos desde sus casas u oficinas.  

 

Con más de 65 años de historia y considerada como un patrimonio de la gastronomía de Chile, la Fuente Alemana reabre sus puertas en su único local, el de Pedro de Valdivia, ofreciendo su tradicional calidad, sabor y atención, que han conquistado a los chilenos por generaciones.

 

Esta Fuente de Soda esperará a sus comensales a partir del 5 de octubre con las mismas recetas, maestras y calidad de productos de siempre, que han transformado a tantas familias en fieles clientes a lo largo de su historia. 

 

Y con importantes novedades: habilitarán la terraza con una capacidad en torno a las 25 personas para cumplir con las más estrictas normas sanitarias del ministerio de Salud. 

 

Además contarán con sistema de reparto a domicilio a cargo de Uber Eats y continuarán con el retiro en el local, preocupándose de que los sandwiches lleguen en perfecto estado para que los clientes puedan disfrutar de la misma experiencia que entregan en sus casas u oficinas.  

 

Patrimonio gastronómico

 

La Fuente Alemana nació en 1954 cuando Bruno Massoni, junto a unos socios, compraron La Predilecta, un local de venta de sandwiches y platos en la Alameda, muy cerca del Hospital San Borja, que se transformó en una Fuente de Soda reconocida por sus inigualables preparaciones.

 

¿El secreto? El cuidado y cariño en mantener las recetas originales, la elaboración propia de su pan amasado y mayonesa, la calidad de los productos utilizados y la pericia de sus maestras y personal, que se ha traspasado de generación en generación, porque en la Fuente Alemana han trabajado familias completas.

 

El boca a boca hizo el resto.“Juntémonos en la Fuente Alemana” se volvió un pedido recurrente entre los santiaguinos que circulaban por el centro de Santiago, antojados por comer sus deliciosos sandwiches.

 

En 1970 la sociedad decide dar un paso más allá y compra un nuevo local más amplio,  al frente de la Plaza Italia y de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. La apuesta por cambiarse a su nueva propiedad, manteniendo las recetas, personal e incluso estilo de mobiliario fue un éxito y la nueva ubicación de la Fuente Alemana se llenó a diario con un público transversal. 

 

Familias, ejecutivos, empleados y estudiantes repletaban el local para comer sus sandwiches. Incluso políticos y figuras de la televisión se volvieron comensales habituales del local. 

 

El cariño y fidelidad de su público llevó a la sociedad a querer expandirse, abriendo un segundo local en 1995, esta vez en la concurrida avenida Pedro de Valdivia, de Providencia. Los clásicos Lomitos, Churrascos y Rumanos vuelven a triunfar, atrayendo a miles de fanáticos, que regresan de manera habitual, junto a sus familias y amigos.

 

A comienzos de 2020 la Fuente Alemana tuvo que cerrar temporalmente sus puertas producto de la pandemia. Y hoy las vuelve a reabrir solo en su local de Pedro de Valdivia 210 con la calidad, tradición, recetas y personal de siempre para continuar deleitando con sus famosos sandwiches.  

 

Además, tienen importantes planes a corto plazo: el proximo año abrirán un nuevo local en Santiago y están evaluando las mejores alternativas para seguir creciendo.