“El gobierno, más que señalar que no le temblará la mano para hacer cumplir la ley, lo que debieran sincerar y decir es que, como no tienen la capacidad real y efectiva para fiscalizar como corresponde los centros salmoneros, entonces ya no se entregarán más permisos”, dice Mauricio Ceballos, vocero del área de océanos de Greenpeace.

Santiago, 10 de julio del 2019.-

 

Como una “respuesta obvia, pero que debiera ir acompañada de anuncios mucho más concretos” calificó Greenpeace las declaraciones del ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, quien señaló que al gobierno “no le temblará la mano para hacer cumplir la ley” en relación a las denuncias por falsificación en la mortandad de peces y las consecuencias medioambientales que la situación ha tenido en los espacios ocupados por esos centros de cultivo.

 

“El gobierno, más que señalar que no le temblará la mano para hacer cumplir la ley, lo que debieran sincerar es que, como no tienen la capacidad real y efectiva para fiscalizar como corresponde los centros salmoneros, entonces ya no entregará más permisos ni concesiones”, dice Mauricio Ceballos, vocero del área de océanos de Greenpeace.

 

El personero de la ONG medioambiental agrega: “Desde hace tiempo que hemos advertido que este tipo de situaciones eran inevitables frente al evidente descontrol que ha existido en la autorización y entrega de concesiones a las salmoneras, lo que no ha estado acompañado de la debida capacidad para ejercer un control efectivo. Lo grave es que las prácticas de adulteración de datos de Nova Austral puede que sea una práctica más bien extendida”.

 

Mientras tanto, Nova Austral señaló en un comunicado “estar comprometida a tomar las acciones que sean necesarias para resolver los problemas identificados y evitar su ocurrencia en el futuro, que en ningún caso tuvieron consecuencias en la calidad del salmón que produce”.

 

“La empresa sigue sin responder el problema de fondo, el cual consistía en una orquestación bien estructurada con tal de alterar sus cifras de mortandad, manteniendo en la práctica una doble contabilidad de peces muertos para así engañar a la autoridad. La verdad es que el supuesto orgullo de Nova Austral por el no uso de antibióticos en su producción se cae a pedazos. El tema es simple: una especie exótica como el salmón que se produce en Chile, y que genera importantes alteraciones medioambientales ahí donde se cultiva, no puede sobrevivir sin antibióticos”, explica Ceballos.