Entre 74 a 72 millones de años de antigüedad tendría esta especie nombrada Orretherium tzen por científicos de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, Sergio Soto y Alexander Vargas, junto a investigadores argentinos y del Instituto Antártico Chileno. El estudio del fósil, publicado por Scientific Reports del grupo Nature, permitió determinar que se trataría de un mamífero de aspecto, proporciones y hábitos alimenticios similares a los de zorrillos modernos como el chingue. Este nuevo mamífero se suma al hallazgo del Magallanodon baikashkenke, realizado el año pasado en la misma zona de Magallanes.

Hasta el año pasado no habían registros fósiles de mamíferos de la Era de los Dinosaurios en Chile y los más antiguos que se conocían databan de hace unos 38 a 46 millones de años atrás. Esa historia cambió a mediados del 2020 con la divulgación del hallazgo del Magallanodon baikashkenke, especie de apariencia similar a un coipo a la que ahora se suma el Orretherium tzen, un nuevo mamífero que habitó la Patagonia chilena hace unos 72 a 74 millones de años, en el Cretácico superior, a fines del Mesozoico.

El descubrimiento, publicado por Scientific Reports del grupo Nature, fue realizado en el Valle del Río de Las Chinas, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, por los científicos de la Red Paleontológica de la Universidad de Chile, Alexander Vargas y Sergio Soto, junto a un equipo de investigadores argentinos y del Instituto Antártico Chileno.

Este nuevo mamífero, que cohabitó con el Magallanodon baikashkenke y dinosaurios como el titanosaurio, habría tenido un aspecto, proporciones y hábitos alimenticios similares a los de zorrillos modernos como el chingue. Así lo determinaron los investigadores a partir del fragmento de mandíbula con piezas dentales que permitió su identificación. «Este mamífero es un linaje primitivo del grupo de los meridioléstidos, muy exitosos al final de la Era de los dinosaurios en Sudamérica. La mandíbula encontrada cuenta con cinco piezas dentales en su lugar que indica hábitos omnívoros, probablemente se alimentó de plantas e insectos», detalla Sergio Soto.

El origen de su nombre Orretherium tiene dos raíces: Orre significa “dientes” en  Aonikenk, y therium significa “bestia” en griego, una terminación frecuentemente usada en géneros de mamíferos. Por otro lado, la especie tzen significa “cinco” en Aonikenk, en referencia a la preservación de los cinco dientes consecutivos en la mandíbula.

Una nueva pieza del puzzle evolutivo

Si bien los primeros mamíferos aparecieron durante la primera mitad del Mesozoico, hace unos 180 millones de años, aún conocemos muy poco sobre la historia de este grupo durante esta era. Restos de dinosaurios hallados en América del Sur se conocen desde el siglo XIX, sin embargo, restos óseos de mamíferos de esta misma edad geológica recién fueron encontrados a inicios de la década de 1980. En este sentido, “los fósiles encontrados en Chile son sumamente importantes para entender el rompecabezas de la historia evolutiva de los mamíferos durante la Era de los dinosaurios”, afirma Agustín Martinelli, paleontólogo del Conicet y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia.

Alexander Vargas, académico de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile y director del Proyecto Anillo Registro Fósil y Evolución de Vertebrados, plantea que “la evolución de los mamíferos durante la Era de los Dinosaurios es aún muy desconocida y cada descubrimiento de una especie nueva es un avance que llama la atención a nivel mundial. La nueva especie chilena Orretherium tzen es de especial relevancia para discutir el origen evolutivo de una importante familia de mamíferos, los mesungulátidos, y la excelente preservación de los fósiles, sumado al descubrimiento previo de Magallanodon, ubica a Magallanes como nuevo foco de atención mundial para futuros avances en evolución de los mamíferos”.

Este nuevo hallazgo reafirma la importancia paleontológica del yacimiento del Valle de Las Chinas y su potencial para la preservación de micromamíferos, apunta Sergio Soto, “lo que es importante, porque son un grupo poco conocido en el registro fósil. Se conoce mucho más de los dinosaurios, reptiles y otros grupos abundantes en el mesozoico, pero poco se conoce de los mamíferos, y -sin embargo- los mamíferos se remontan evolutivamente hasta casi el origen de los dinosaurios”.

A futuro, agrega, profundizarán sobre la relación de esta especie con otros merilodéptidos sudamericanos, particularmente de Argentina, para entender si es una forma derivada o ancestral y cómo estos animales llegaron a Magallanes.

Durante fines de la Era Mesozoica los ecosistemas terrestres eran notoriamente diferentes a los actuales y los fósiles que se encuentran en rocas cretácicas de Magallanes nos están develando una historia fascinante, justo en el momento anterior a la gran extinción de los grandes dinosaurios y otros reptiles (como por ejemplos los pterosaurios y mosasaurios). En este sentido, el paleobiólogo y director del Instituto Antártico Chileno, Marcelo Leppe, destacó la imagen que cada hallazgo nos va aportando para conocer este ecosistema compuesto por “bosques remanentes de las floras del megacontinente Gondwana, pobladas de una diversidad única de dinosaurios, reptiles, mamíferos, moluscos y aves”.