COMUNICADO

Tras el informe publicado por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), la Fundación Tunquén Sustentable junto a los vecinos de la localidad en la Quinta Región, denuncian que las autoridades excluyeron de la ampliación del terreno protegido, la ladera sur oriente que contempla una zona de interés para el proyecto inmobiliario Punta Gallo.

 

“Ese polígono que ellos dejan fuera es de suma importancia por toda su riqueza, además porque no se puede cortar el área donde las aves migratorias anidan. El CMN esgrime que el lugar está muy intervenido por el hombre y que existen pozos areneros en el sector sur, lo que es un error, porque los pozos areneros se encuentran en el sector norte”, aseguró José Fliman presidente de la Fundación Tunquén Sustentable.

 

De acuerdo a los antecedentes presentados por las organizaciones medioambientales, el sector excluido sirve como barrera natural de contención en caso de tsunamis e inundaciones, lugar donde se pretenden instalar 198 viviendas. “Se trata de una zona riesgosa para la habitación y para los usuarios de la playa, porque se encuentra amenazada ante eventos de tsunamis y marejadas”,

denunció el representante de la agrupación dedicada a la preservación del lugar.

 

Además, el terreno cuenta con importantes hallazgos arqueológicos provenientes de asentamientos de la Polinesia y la presencia de especies de vegetación endémicas que son fundamentales para el desarrollo del ecosistema del santuario.

 

Fliman  aseveró que el “mordisco inmobiliario” son terrenos que se encuentran actualmente en venta para viviendas turísticas, “sin que se hayan promovido medidas que aseguren la protección de los valores naturales”.

 

La decisión final se encuentra ahora en manos del Consejo de Ministros por la Sustentabilidad, organismo que revisará los antecedentes entregados por las agrupaciones y el informe entregado por el CNM.

 

El Humedal de Tunquén fue declarado como Santuario de la Naturaleza el 27 de septiembre del 2014, por el Ministerio de Medio Ambiente. Desde entonces los vecinos se han organizado para preservar tanto el terreno contemplado de la declaratoria como en los lugares aledaños que buscan ser incluidos en la zona de protección.