Así lo arrojó el primer sondeo sobre discriminación y salud afectivo-sexual en mujeres trans. Casi el 70% se ha infligido daño a raíz de la transfobia y un 39% intentó suicidarse. Si bien el sector maneja métodos para prevenir el VIH,  el cual afecta al 8,1%, hay preocupante desconocimiento sobre otras ITS.

 Encuesta aquí: http://www.movilh.cl/trans/encuestas/Encuesta-trans-Chile-2020.pdf

Altos índices de transfobia en Chile y un preocupante desconocimiento sobre las formas de prevenir infecciones de transmisión sexual arrojó la Primera Encuesta sobre Discriminación y Salud Afectivo-Sexual aplicada a mujeres trans por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) con el apoyo de la Seremi Metropolitana de Salud.

“La falta de oportunidades laborales y educacionales, el ejercicio del comercio sexual como obligación; antes que como opción; así como el impacto  negativo de la discriminación en la salud sexual y en la prevención de ITS en mujeres trans, ya había sido advertida por los movimientos LGBTI, pudiendo ahora conocerse cifras más concretas en el marco de este primer sondeo que hemos aplicado exclusivamente a este grupo humano”, señaló el Movilh.

Añadió que “los resultados de este sondeo, aplicado a 121 mujeres trans de todas las regiones el país, enfatizan la necesidad de implementar mejores políticas públicas contra la transfobia, así como perfeccionar las normas y leyes ya existentes. Sin duda, las mujeres trans, somos el sector LGBTI más discriminado y vulnerable”.

En efecto, la alta vulnerabilidad de la población trans se refleja en que en la actualidad el 43,2% no está estudiando, ni tiene un trabajo remunerado, mientras que el 38,6% ha recibido al menos una vez en su vida dinero a cambio de sexo. Esto, en un contexto, donde el 93% ha sido discriminada en razón de su identidad de género y, en consecuencia, el 39,5% encuentra obstáculos que le han impedido estudiar, cifra que se eleva al 66,7% cuando se trata de buscar trabajo.

La transfobia se ha traducido en violencia verbal (74.4%), psicológica (74,4%), física (34,9%) y sexual (25,6%), mientras el 51,1% se dañó a sí misma a raíz de la discriminación. Entre éstas, el 39% intentó suicidarse y el 43,6% se vio afectada por el consumo de drogas.

En el ámbito de la salud, resalta que un 54,5% nunca ha consultado a un profesional por problemas relacionados con su sexualidad, mientras que un 8,1% se declara VIH positiva. Y aunque la gran mayoría, el 76,1%,  nunca ha adquirido alguna ITS,  el 17,4% ha tenido sífilis;  el 8,7%, condiloma; el 4,3%, gonorrea y el 2,2% , candidiasis.

Además, si bien se reporta un alto conocimiento sobre el uso del preservativo, la mayoría (59,1%) no sabe que es la PrEp y/o desconoce (52.3%)  que el VIH puede ser intransmisible e indetectable si la persona con el virus está bajo control médico. También una mayoría desconoce que una carga viral intransmisible e indetectable de VIH en ningún caso significa que no pueden adquirirse otras ITS (sífilis, gonorrea, candidiasis, etc) si es que no se usa correctamente el preservativo, a lo cual se añade que el 61,4% ha tenido al menos una vez en su vida sexo bajo los efectos de alguna droga.

“Sin duda se requieren mensajes preventivos y de salud sexual que tomen en cuentas estas realidades y se hagan cargo de las mismas”, señaló el Movilh.

A continuación se detallan todos los resultados de la encuesta.

Conociendo la identidad de género

El 72,8% tomó conciencia antes de los 14 años que el sexo que le asignaron al nacer no la representaba. De éstas, el 36,5% lo supo entre 5 y 9 años; el 22,7% entre los 10 y 14 años y  el 13,6%, antes de los 4 años. “Eso demuestra la gran injusticia que se cometió en la Ley de Identidad de Género, pues excluyó a los menores de 14 años para el cambio de su nombre y sexo legal, dilatando el sufrimiento y dolor de adolescentes y niños/as”, dijo el Movilh.

En tanto, el 9,1% supo sobre su identidad de género entre los 15 y 19 años; el 6.8%, entre los 25 y 29 años; el 4,5% entre los 20 y 24 años; el 4,5% entre los 30 y 39 años y el 2,3% entre los 40 y 49 años.

Sin embargo, “y por cierto debido a la discriminación”, sostuvo el Movilh, antes de los 14 años apenas el 28,6% le contó por primera vez a alguien sobre su identidad de género.  De estas, el 2,4% lo hizo antes de los 4 años; el 9.5% entre los 5 y 9 años y el 16,7% entre los 10 y 14 años. En tanto, el 28,5% lo comentó entre los 15 y 19 años; el 16,7% entre los 20 y 24 años; el 11,9% entre los 25 y 29 años; el 9.5% entre los 30 y 39 años y el 4,8% entre los 40 y 49 años.

Muy en concordancia, solo el 12,1% se atrevió a expresar su identidad de género en público antes de los 14 años, lo cual refleja “una lamentable inhibición producto de la incomprensión o rechazo social”, advirtió el Movilh. De este grupo, el 2.4% expresó su género ante de los 4 años; el 2,4% entre los 5 y 9 años y el 7,3% entre los 10 y 14 años.  En tanto, el 36,5% lo hizo entre los 15 y 19 años; el 22,2% entre los 20 y 24 años; el 14,6% entre los 25 y 29 años; el 12,2% entre los 30 y 39 años y el 2,4% entre los 40 y 49 años.

Viviendo la identidad de género

El 45,5% de las mujeres trans señala que ya realizó el trámite para el cambio de sexo y nombre legal, mientras que un 36,4% tiene planeado hacerlo y el 18,1% solo reporta que no lo ha hecho.

Además, el 44,2% inició la transición física para adecuar su cuerpo a su identidad y el 46,5% tiene planeado hacerlo. El 7% dice que inició el proceso, pero lo abandonó y el 2,3% declara que no lo hará. Con todo, solo el 18,1% se ha sometido a alguna cirugía para el cambio corporal, mientras el 70,5% dice que tiene planeado hacerlo, mientras el 11,4% no lo hará.

El 54,5% dice que en la actualidad vive su identidad de género “siempre libre y sin ocultarla”, el 38,6% “a veces libre y otras veces oculta” y el 6,9% “siempre oculta”.

Discriminación

El 93% ha sido discriminada al menos una vez en su vida en razón de su identidad de género. En tanto, el 46,5% sufrió exclusión en el último mes.

La discriminación se ha traducido en violencia verbal (74.4%), psicológica (74,4%), física (34,9) y sexual (25,6%).

Además, el 39,5% dice que la discriminación hacia su identidad de género le ha impedido estudiar siempre (11,6%) o a veces  (27,9%). El 23,3 señala que antes tuvo problemas al respecto, “pero ya no”, mientras el 37,2% indica que nunca ha enfrentado tales obstáculos

En relación al campo laboral a situación es peor. El 66.7% enfrenta siempre (33,4%) o a veces (33,3%) problemas para trabajar, mientras el 7,1% se vio afectada en el pasado, pero en la actualidad no. Apenas un 26,2% dice que nunca ha tenido problemas para trabajar debido a su identidad de género.

A raíz de la transfobia, el 51,1% señala que se provocó daño a sí misma, el 25,6% solo lo pensó, pero no se atrevió. En tanto, el 23,3% nunca se infligió alguna agresión.

Del total de quienes se infligieron daño, el 69.5% lo hizo aislando del resto de la sociedad, el 43,6% consumió alcohol o drogas, el 43.6% dejó de comer por un tiempo, un alto 39% intentó suicidarse y un 24,4% cortó zonas de su cuerpo, mientras el 7.3% recurrió a “formas inseguras de expresar mi género”.

El 73,8% reporta como responsables de los abusos a desconocidos en la calle, bus, metro u otros espacios públicos, seguido por familiares (59.5%); por conocidos/as o amigos/as,  (54,8%); por compañeros/as de estudios, docentes o directivos (50%);  por compañeros/as de trabajo o superiores (42,9%); por carabineros (38,1%); por funcionarios de la salud pública (35,7); por la policía civil (26,2%); por personas que ofrecen productos o servicios en el ámbito público (23,8%); por personas que ofrecen productos o servicios en el ámbito privado (23,8%) y  por funcionarios de la salud privada (19%).

Vida en pareja

El 64,3% dice que su primera pareja era hombre; el 33,3%, mujer y el 2,4% “no binaria”.   En tanto, el 38, 1% identifica como heterosexual a su primera pareja , seguida por  bisexual (16.7%), gay (16.7%), lésbica (7.1%) y pansexual (2.4%), mientras el 19% no lo sabe.

En relación a la identidad de género, el 7,1% señala que su primera pareja era trans y el 92,9% cisgénero.

El 57,1% tuvo su primera pareja entre los 15 y 19 años; el 16,7%, entre los 20 y 24 años; el 14,3%, entre los 10 y 14 años; el 7,1% antes de los 9 años, el 2.4% entre los 25 y 29 años y el 2,4% entre 40 y 49 años.

El 28,6% señala que ha tenido una sola pareja a lo largo de su vida; el 16.7%, dos; el 23,8%, tres; el 11,9%, cuatro; el 7.1%, cinco; el 2.4%, ocho y el 9,5% más de once.

El 35,7% indica que el mínimo de tiempo que ha durado en una relación de pareja fue “entre un mes y medio año”, seguido por “solo semanas” (21,4%); entre un año y menos de dos años (11,9%); solo días (9,5%); entre dos y cuatro años (9,5%); entre cinco y ocho años (4.8%), más de seis meses, menos de un año (4,8%) y entre 13 y 16 años (2,4%)

En tanto, el 26,2% señala que el máximo de tiempo que ha durado en una relación de pareja fue entre un año y menos de dos años; seguido por entre dos y cuatro años (16,7%); entre un mes y medio año (14,3%); entre cinco y ocho años (14,3%); más de seis meses y  menos de un año (11,9%); solo semanas (7.1%);  entre nueve y doce años (4,8%), entre doce y dieciseis años (2,4%) y solo días (2.3%).

Sexualidad

El 59,1% piensa que no es necesario estar enamorada/o para tener relaciones sexuales, y el 13,6% cree que sí. Otro 27.3% también cree que es necesario estar enamorado/a, pero reconoce que ha tenido relaciones sexuales sin amor.

El 34,1% dio su primer beso en la boca a alguien entre los 10 y 14 años; el 34,1% entre los 15 y 19 años; el 18.2% antes de los 9 años; el 9,1% entre los 20 y 24 años; el 2,3% entre los 25 y 29 años. En tanto, el 2,2% nunca ha  besado a alguien.

A la par, el 39,5% tuvo su primer contacto sexual entre los 15 y 19 años; el 21,1% entre los 10 y 14 años; el 18,4% entre los 20 y 24 años; el 7,9% antes de los 9 años; el 2,6% entre los 40 y 49 años y el 2,6% entre los 25 y 29 años. El 7,9% señala que nunca ha tenido relaciones sexuales.

El 52,5% tuvo su primera relación sexual con un hombre cisgénero; el 22,5% con una mujer cisgénero; el 2,5% con un hombre trans; el 15% con “otra” y el 7,5% no lo sabe. Además, el 56,1% tuvo su primera relación con una persona heterosexual; el 19,7% con una gay; el 14,6% con una bisexual; el 2.4% con una pansexual y el 2,4% con una lesbiana, mientras el 4.8%, no lo sabe.

El 39,4% dice que la primera persona con quien tuvo sexo en su vida era “mi pareja, pololo/a o novio/a”, seguido por “un conocido” (24,7%), “un andante con ventaja” (18,6%), un/a trabajador/a sexual (4,7%) y un desconocido (4.7%), mientras el 7,9% no ha tenido relaciones sexuales.

El 40.9% tuvo su primera relación sexual en la “casa de la otra persona”, seguido por “en mi casa” (24%); en la casa de terceras personas (9,1%); al aire libre (6.8%); “en casa de familiares míos o familiares de la otra persona” (6,8%); en un hotel o motel (4,5). El 7,9% nunca ha tenido relaciones sexuales.

El 20,5% tuvo relaciones sexuales a lo largo de su vida con entre 6 y 10 personas; seguido por “no sé perdí la cuenta” (19,3%);  solo con una (18,2%); entre 2 y 5 personas (15,9%); entre 11 y 15 (9,1%), con ninguna (7,9%); entre 16 y 20 (6,8%) y entre 31 y 40 (2,3%).

En  tanto, en los últimos 12 meses el 50.4% tuvo relaciones sexuales solo con una persona; el 16,7%, entre dos y cinco personas; el 13,9% “no sé, perdí la cuenta”; el 8,3%, entre 6 y 10 personas; el 7,9% con “ninguna” y el 2,8 con entre 21 y 30 personas.

En los últimos 12 meses el 67,4% practicó sexo anal; el 6,8%, vaginal y el 66,8%, oral. En tanto, 15,6% no tuvo ninguna de esas conductas sexuales.

Además, y al menos una vez en su vida, el 56,8% tuvo sexo virtual; el 50% sexo sin condón; el 43,2% usó objetos o juguetes sexuales;  el 38,6%  tuvo sexo con dos o más personas al mismo tiempo; el 15.9% experimentó con juegos sadomasoquistas; el 15,9%, cruising; el 6,8%, fisting y el 2,3% intercambió parejas. En tanto, el 25% no ha experimentado ninguna de esas conductas.

El 20,5% ha tenido “muchas veces” relaciones sexuales con personas que conoció por internet;  el 25%, “algunas veces”, el 20,5%, “solo una vez” y el 34% “nunca”

El 88,6% jamás le ha pagado a alguien para tener sexo; el 4,5% lo hizo solo una vez y el 6,9%, algunas veces.

En tanto, al 38,6% ha recibido dinero a cambio sexo, divididas en quienes lo han hecho muchas veces (15,9%); algunas veces (18,2%) y  solo una vez (4,5%). En tanto, el 61,4% jamás ha recibido dinero a cambio de sexo.

Mecanismos de prevención

Durante su primera relación, el 48,8% usó preservativo; el 2,4%,  coito interrumpido y el 48,8% no utilizó ningún método preventivo.

El 33,2% dice que a lo largo de su vida  ha usado condón en todas sus relaciones sexuales; el 38.4%, la mayoría de las veces; el 20,5%, solo algunas veces y el 7,9%, nunca. En tanto, y solo considerando los últimos 12 meses, el 44% lo usó siempre; el 22,6%, la mayoría de las veces; el 15.7%, la minoría de las veces y el 17,7%, nunca.

El 88,1% dice que usa condón para prevenir VIH y otras ITS; el 20,5% “por costumbre, así debe ser”, el 9,1% para evitar embarazos; mientras que el 7,9%, señala que nunca los ha usado.

El 56,8% usó por primera vez condón, entre los 15 y 19 años; el 27% entre los 20 y 24 años; el 5,4% entre los 10 y 14 años; el 5,4% enre 25 y 29 años; el 2,7% entre los 30 y 39 años; y el 2,7% entre los 40 y 49 años.

El 52,9% no usó por primera vez preservativo entre los 15 y 19 años; seguido por entre los 10 y 14 años (17,6%); 25 y 29 años (11,7%); 20 y 24 años (8,7%); 30 y 39 años (5,9%) y 40 a 49 años (3,2%)

De quienes no usan nunca o algunas veces preservativo con su actual pareja, el 46.1% dice que ello se debe a que “ambos nos hicimos el examen y somos negativos”; el 35,4% “simplemente porque confío en mi pareja”; el 10,8% “porque pensamos que somos negativos, aunque no nos hemos hecho el examen” y el 7,7% “simplemente porque nos da lo mismo”.

El 47,3% dice además que cuando está con pareja nunca tiene relaciones sexuales con otras personas; el 30,8% señala que sí, pero siempre usando condón; el 13,1% que sí, pero que solo a veces usa condón, y el 8,8% que sí, pero nunca usa condón.

Con todo, el 80,5 dice sentir miedo de tener relaciones con personas que no sabe si tenen ITS, versus el 19.5% que no reporta temor

Para el 83,7% conseguir condón es algo fácil y para el 16,3%, difícil. El 61% obtiene generalmente los condones en farmacias; seguido por centros públicos de salud (22%), en Ong´s (4,9%) y en centro privados de salud (2.3%), mientras que el 9.8% señala que los porta la persona con quien tiene relaciones.

VIH, discriminación e información

 El 90.7% cree que las personas con VIH son discriminadas en Chile y el 9,3% no cree ello. El 6,8% reconoce además que al menos una vez en su vida ha discriminado a personas con VIH, mientras el 93,2%  no lo ha hecho nunca.

Muy en concordancia, el 75% dice que tiene o tendría amigos/as con VIH, el 6,8%, no y el 18,2% no lo sabe. A la par, el 16,3% dice que ha tenido relaciones sexuales con personas viviendo con VIH; el 65.1% no, pero no tendría ningún problema si es que la persona está bajo control médico. El 18.6% indica que nunca lo haría.

El 27,9% dice que no tendría relaciones sexuales con una pareja VIH positiva “por miedo a adquirir el virus”, el 4.7% porque “no sabría como prevenirme” y  el 7% “porque no podría confiar en alguien viviendo con VIH”. En tanto, el 60,4%  no tendría ningún problema en tener relaciones sexuales con una pareja viviendo con VIH si es que está bajo control médico.

Además, el 12,6% dice que ha tenido relaciones sexuales con personas viviendo con VIH y siempre usó condón;  el 8,6% lo usó a veces y el 2,5%, nunca. El 76,3% señala que jamás ha tenido relaciones sexuales con una persona que vive con VIH.

El 12,7% dice que a lo largo de su vida ha tenido una o más parejas que viven con VIH; el 14.9% no lo sabe y el 72.4%, no.

El 93% sabe dónde encontrar información sobre VIH y el 7% no. Con todo, para el 29.5% es difícil encontrar esa información, mientras para el 70,5% es fácil.

El 61,4% obtiene información sobre VIH en páginas digitales oficiales del Ministerio de Salud; el 56,8% en organizaciones LGBTI; el 56,8% , en páginas digitales de organizaciones sociales; el 40,9% en centros públicos de salud; el 31.8% , “en cualquier parte de internet”;  el 18,2% , “en mi lugar de estudios”;  el 15,9%,  en centros privados de salud; el 15.9%,  “en mi familia” y el 4,5% en “mi lugar de trabajo. El 6,8% dice que no ha buscado información sobre VIH.

Para el 85,7%  las campañas estatales de prevención del VIH no han sido efectivas, mientras que para el 14,3% sí lo han sido.

SALUD SEXUAL

 Solo el 45,5% ha ido al menos una vez en su vida a un profesional de la salud para consultar por dudas o problemas sobre sexualidad,  mientras el 54,5% no lo ha hecho.

De quienes sí han ido a un profesional de la salud, el 47.7% fue para hacerse el examen de VIH; el 40.9% por chequeo preventivo; el 31,8% para examen de ITS distinto al VIH; el 18,2% porque tuvo una relación sexual de riesgo y el 15,9% porque creyó tener una ITS.

El 75% señala que se ha hecho alguna vez en su vida el examen de VIH, mientras el 25%, no.

El 25% se ha practicado el examen de VIH  una vez; el 11,4%, dos veces; el 11,4% entre seis y diez veces; el 9%, tres veces; el 6,8%, cinco veces; el 4.5%, más de 22 veces;  el 2.3%, cuatro veces; el 2,3% entre 11 y 15 veces y el 2,3% entre 16 y 21 veces. El 25·% nunca se lo ha hecho

El 22,7% se hizo el examen de VIH hace más de un año; el 13,6% entre siete meses y un año; el 13,6% entre cuatro meses y seis meses; el 11,4% hace tres meses o menos; el 11,4% hace más de cinco años y el 2,3% hace más de dos años. El 25%, nunca se lo ha hecho.

De quienes se han practicado una o más veces el examen,  ello ha ocurrido “como parte de un chequeo general” (36,4%), “porque pensé que estaba en riesgo” (25%), “porque iba a donar sangre” (18,2%); porque “me hospitalizaron y lo hicieron por rutina” (15,9%); para empezar una primera o nueva relación (15,9%)  y “por problemas de salud que podrían estar relacionados” (15,9%). En tanto, el 25% nunca se ha hecho el examen.

Del total de las personas encuestadas, el 8,1% es VIH positivo; el 4.5%, prefiere no decir el resultado; el 2.3% nunca retiró los resultados y el 60,1% es VIH negativo. En tanto, el 25% de las encuestadas nunca se ha hecho el examen.

En relación a otras ITS, a lo largo de su vida el 17,4% ha tenido sífilis;  el 8,7%, condiloma; el 4,3%, gonorrea, el 2,2% candidiasis.   El 76,1% no ha tenido ninguna de esas ITS.

En el último año, el 4.5% tuvo sífilis y el 4,5% condiloma. El 91% no han tenido ninguna ITS en el último año.

En tanto, el  40,9% sabe que es la PrEP y el 59,1%, no. Sin embargo, solo 18,6% sabe dónde conseguir esa pastilla, mientras el 81.4% lo desconoce.

El 47,7% está de acuerdo con que el VIH puede ser intransmisible e indetectable si la persona con el virus está bajo control médico, el 43,2% no lo sabe y el 9,1% no está de acuerdo.

El 26,5% dice no saber que ITS (dejando fuera al VIH) se pueden transmitir sin un uso correcto del preservativo. El 47,7% cree que se transmite la candidiasis; el 70,5% la sífílis; el 47,7%, condiloma y el 77,3% la gonorrea.

Frente. la consulta de si una persona con VIH con carga viral indectectable puede transmitir otras ITS, el 52,3% dice que no lo sabe. El 45,5% cree que puede transmitirse la sífilis, el 45,5%, condiloma, el 47.7%, gonorrrea, el 43,2%, herpes y el 38,6% candidiasis

Consumo de drogas

Si bien el 38,6% nunca ha tenido sexo bajo el efecto de alguna droga; el 29.5% ha vivido esta experiencia “muchas veces”; el 25%, algunas veces y el 6,9%, solo una vez.

El 72,7% ha consumido alguna vez en su vida marihuana; seguido por tranquilizantes o somníferos sin receta (29.5%),  cocaína (27,3%), “otras” 20,5%; pasta base (13,6%), LSD (13,6%), Éxtasis (9,1%), hongos (6,8%). En tanto, el 22,7% nunca ha consumido drogas.

En los últimos 12 meses el 59% ha consumido marihuana; el 20,5%, tranquilizantes o somníferos sin receta, el 15,4%, cocaína; el 15,4%, otras; el 10,3%, Éxtasis, el 10,3%, LSD y el 7,7%, pasta base. El 33,3% no ha consumido drogas en el último año.

Finalmente el 13,6% ha consumido alguna vez viagra v/s el 86.4% que no

Características generales

El estudio fue aplicado entre el 1 de septiembre y el 3 de octubre vía online y/o presencial a 121 mujers trans de todas las regiones del país. Su margen de error es del 4% y su nivel confianza del 95%

El 27,3% tiene entre 30 y 39 años, seguidas por quienes tienen entre 25 y 29 años (22,7%), 20 y 24 años (20.5%), 15 y 19 años (15,9%), 40 y 49 años (9,1%), 50 a 59 años (2,3%) y 10 y 14 años (2,2%).

En cuanto a la  nacionalidad, el 90,9% es chilena; el 6,8%,  venezolana y el 2,3% de otros países.

El 56,3% vive en la Región Metropolitana; seguido por Valparaíso (11,4%), O´Higgins Biobío y Maule, con 4,5% cada una;  Antofagasta, Ñuble, Araucanía, Los Lagos, Aysén, Magallanes, con 2,3% cada una; Arica y Tarapacá, Atacama, Coquimbo y  Los Ríos, con 1% cada una.

En referencia a la orientación sexual, el 54,6% se declara heterosexual; el 15,9%, bisexual; el 13,6%, lésbica; el 9,1% pansexual y el 6,8%, “otra”

El estado de hecho del 65,8% es soltera; mientras el 22,7% tiene pareja, pero sin vínculo legal; seguida por “casada”, “conviviente civil”,  “conviviente sin vínculo legal”, “divorciada” y “viuda”, con 2.3% cada uno. En tanto, el 8,8% declara tener hijos/as.

En torno al nivel de estudios, el 29,5% tiene superior incompleta; el 22,7% media incompleta; el 18,2% superior completa; el 18,2%, media completa; el 9,1% post grado y el 2,3%, básica incompleta.

El 36,3% se ubica en el estrato socioeconómico medio; el 27,3% en el medio-bajo; el 27,3% en el bajo; el 6.8% en el medio-alto y el 2,3% en el Alto.

Un aspecto que refleja la alta vulnerabilidad de la población trans es que en la actualidad el 43,2% no está estudiando, ni efectuando un trabajo remunerado El 22.7% solo estudia; el 22,7% solo trabaja y el 11,4% estudia y trabaja.