My Nipp: Prótesis para pacientes con cáncer de mama, una esperanza para mujeres

22 septiembre, 2022

La prótesis de silicona hiperrealista que viene a devolver “su pezón” a las mujeres que han vivido una mastectomía.

Según la OMS, 1 de cada 10 chilenas sufre de Cáncer de mama, 70% de ellas no tenía antecedentes previos y el 40% de los casos afectaría a mujeres menores de 40 años. A estas estadísticas se suma que durante 2020 se realizaron 60% menos mamografías debido a la pandemia, lo que ha resultado en diagnóstico de tumores más avanzados.

Este panorama significa que a todas nos afecta, a todas nos toca de alguna forma… tu madre, una hermana, una amiga, una compañera de oficina… tú misma. El cáncer de mama es problema de todas y por eso esta noticia es una buena noticia para todas.

¿Por qué My Nipp?

Hay temas de los que nadie habla… ¿Qué pasa después del cáncer? ¿Qué sucede después de una mastectomía? ¿Cómo es el proceso de reconstrucción de la mama? ¿Las pacientes quedan satisfechas con los resultados?

Bea Palma es arquitecta, dedicada hace varios años al maquillaje profesional, de donde derivó hacia la micropigmentación (microblanding) por sus resultados más permanentes, camino que a su vez la llevó a interesarse por el tatuaje paramédico… así fue como se acercó al tema del cáncer de mama y se dio cuenta de que el tatuaje 3D de los pezones, a pesar de ser un paso adelante, no era suficiente. Ella quería entregar una solución concreta, digna, realista y predecible para reponer una parte tan importante para las mujeres. 

Fue entonces que nació la idea de My Nipp.

¿Qué es My Nipp?

Se trata de una solución estética, pensada principalmente para quienes han perdido el complejo areola-pezón por un cáncer de mama.

Son prótesis externas del complejo areola-pezón, firmes, livianas y resistentes, hechas 100% a mano, personalizadas e hiperrealistas, que se fijan de forma autónoma al pecho

mediante un adhesivo biocompatible de alta estanqueidad. 

Es tan realista y personalizado, que se puede llegar a sentir como parte natural del cuerpo, tanto física como emocionalmente.

El proceso comienza con una consulta donde se evalúa a la paciente y se toma un molde de su otro pecho para que la prótesis del pezón sea de la misma forma y tamaño. A partir del molde se crea la prótesis de silicona, la que después es pigmentada en forma hiperrealista, plasmando hasta los más pequeños detalles. 

El resultado es una prótesis de la areola-pezón que se pega al cuerpo con un adhesivo especial y no hay necesidad de retirarla en la noche, es resistente al agua, al roce y a todas las actividades diarias. Una vez a la semana se despega con un removedor, se limpia la prótesis y la zona, y puede volver a usarse.

¿Cómo se siente My Nipp? 

Hace 13 años que Tatiana Pavez Goye fue diagnosticada con cáncer de mama… hoy tiene recién 44 años. Como consecuencia, tuvo que someterse a una mastectomía en su mama izquierda y luego dos reducciones mamarias del lado derecho…. 

“La estética de mis pechos era un tema evitado, una reflexión que no quieres abordar, incluso después de 13 años. No tenía motivación de analizar nuevamente el resultado de una lista de intervenciones: mastectomía al lado izquierdo, puesta de expansor, operación para poner la prótesis definitiva, 2 reducciones mamarias al lado derecho y después intentos para reconstruir el pezón. Y sólo me repetía: ‘Estoy sana, tengo una hija -que sin duda fue un milagro- y eso es lo importante’. Cuando me miraba en el espejo me convencía de que  ‘era lo que había’, y lo esperable después de realizar todos los procedimientos necesarios a los que se someten gran parte de las mujeres que han tenido cáncer de mama. Creo que me negué a observarme con más profundidad, hasta que me encontré con Beatriz Palma y me invitó a ser parte de su proyecto. Jamás me imaginé lo que sucedería”, relata Tatiana.

La primera vez que Tatiana se miró al espejo con su prótesis, hecha igual a su otro pezón, lloró… (esto lo sacaría, un poco cheesy)

“Con el nuevo pezón que me hizo Beatriz aparecieron las cicatrices físicas y emocionales que, si bien dolía mirarlas de nuevo, me invitaron también a ver de frente nuevas oportunidades, en especial las ganas de volver a ocuparme más de mi cuerpo y cómo concebirlo más armónico y bello era un anhelo legítimo. En ese momento, me di cuenta de que a pesar de tantas terapias que me he hecho para sanar heridas y conocerme mejor, el duelo de la pérdida de mi pecho y la posterior reconstrucción no había sido suficiente”.

Ese día en el estudio de Beatriz, lloraron 3 mujeres de emoción. “Lloramos por mí y por todas las que han tenido que someterse a una operación de ese tipo, y que en algún momento decidieron olvidar sus antiguos pechos. Hasta ahora no existía una buena solución para reconstruir los pezones, pero My Nipp es una nueva oportunidad para miles de mujeres que –junto con la sanación– buscarán sentirse mejor y conformes con su cuerpo”.

Me falta algo como “Concluyó Tatiana.”

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