Gracias a la transferencia de fondos realizados por el Programa de Revitalización de Barrios e Infraestructura Emblemática de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), ya se iniciaron los estudios que permitirán diseñar un proyecto de recuperación y restauración del inmueble.

Construido en 1860, el Palacio Ossa es un emblema de Ñuñoa y durante más de un siglo ha sido testigo silencioso del crecimiento de esta comuna. Sin embargo, el peso de los años ha influido de manera innegable en este Monumento Histórico, que hoy se apronta para su más importante restauración.

Esto luego de que el municipio se adjudicara, por parte de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), $123 millones para la realización de estudios y el diseño definitivo del plan de restauración.

Una vez que finalice esta etapa, el inmueble ubicado en Irarrázaval 4055 y que hoy es ocupado por la Casa de la Cultura comunal, podrá ser renovado de manera casi íntegra, ya que el objetivo es intervenir la biblioteca Gabriela Mistral que también funciona en el lugar; la explanada de eventos culturales, el auditorio correspondiente al Salón Verde y contemplar la construcción de un futuro café.

Además, se pretende renovar los estacionamientos y jardines del palacio, que a partir de ahora deberá contemplar un rediseño producto a la “nueva normalidad” que se deberá adoptar tras la pandemia del Covid-19.

“El propósito del municipio, una vez que concluya el proyecto de diseño, es ejecutarlo en el lugar para seguir potenciando las actividades artísticas, culturales y literarias que se han realizado por tantos años para la comunidad ñuñoína, poniendo en valor un lugar que un emblema para la comuna”, señaló el alcalde de Ñuñoa, Andrés Zarhi, detallando que en total se intervendrán más de 8.500 metros cuadrados del recinto gracias al Programa de Revitalización de Barrios e Infraestructura Emblemática de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere).

“Esta iniciativa es parte del programa Revive Barrios, que busca determinar sectores patrimoniales y culturales para luego ser renovados (…) tenemos un compromiso con la comunidad de Ñuñoa pero también con el país, para ir rescatando estos espacios y entregárselos a la comunidad”, agregó el subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo, Juan Masferrer.

Historia de este emblema ñuñoíno

El Palacio fue construido en la chacra San Gregorio por el arquitecto Manuel Aldunate y Avaria, por encargo del empresario don Luis Gregorio Ossa y Cerda en el año 1860. Posterior a ello, la propiedad fue vendida a la familia Alessandri.

Durante esos años era muy visitada por importantes personalidades políticas del país, principalmente luego de que Arturo Alessandri Palma asumiera como Presidente de la República en 1920.

Sus salones fueron escenario de grandes recepciones y alegres reuniones familiares en los meses de verano hasta 1952, año en que es donado a la Ilustre Municipalidad de Ñuñoa y destinado a un lugar donde se desarrollara la cultura.

El 9 de mayo de 1953, el alcalde don José María Narbona inauguró la Casa de la Cultura y fundó la Biblioteca Gabriela Mistral, que hoy constituye el programa protagónico de la casona.

Dos décadas después, el palacio fue declarado como Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales, mediante el Decreto N° 723 del Ministerio de Educación, de fecha 15 de junio del 1973.