Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las carnes procesadas como tocino, jamón o vienesas pueden producir cáncer.

El último informe científico de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) – organismo intergubernamental integrado por 21 países y que forma parte de la OMS – que hace tan sólo un par de meses estableció que las carnes procesadas pertenecen al Grupo 1 de productos cancerígenos, continúa despertando interés por la manera en que califica las carnes rojas y los embutidos. “Los expertos concluyeron que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%”, detalla Camilo Aburto, académico de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.
Según explica el nutricionista, “la carne procesada se refiere a la carne que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación”, dice.
“La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre. Ejemplos: Embutidos, Vienesas, Jamones, Paté, Carne deshidratada, etc.”, advierte el académico de la UNAB.
Varios estudios además califican el consumo de carne roja como probablemente carcinógeno para los humanos. “Esta asociación se observó principalmente con el cáncer colorrectal, pero también se han visto asociaciones con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata”, comenta el experto.
En cuento a recomendaciones respecto al consumo de estos productos, el nutricionista detalla:
  • Limitar el consumo de carnes rojas a 1 vez a la semana.
  • Evitar el consumo de carnes procesadas y preferir productos elaborados en casa como hamburguesas.
  • Preferir pescados o carnes blancas como pollo o pavo.