Cecilia Sepúlveda, académica de la U. Mayor y presidenta del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile, explica que se conjugan factores culturales propios del país y una alimentación desbalanceada producto de la ansiedad y el encierro. Además, entrega tips claves sobre qué alimentos son imprescindibles en medio de la pandemia provocada por el covid-19. 

A los tres, o hasta cuatros, kilos extras que en promedio se pueden ganar en invierno, ahora se le podrían sumar más producto del encierro, las cuarentenas y la nula o escasa actividad física.  

 

Y es que según la académica de la Escuela de Nutrición de la U. Mayor y presidenta del Colegio de Nutricionistas Universitarios, Cecilia Sepúlveda, el confinamiento ha hecho que el periodo de inactividad característico del invierno de haya alargado: “Las encuestas de autopercepción, desde que se inició la cuarentena, revelan que un porcentaje importante ha notado un aumento de peso. Y estos son resultados previos al invierno, entonces sí puede ser peor en el sentido de ganar sobrepeso”. 

 

A esto se suma la información arrojada por un estudio llevado a cabo con adolescentes de Chile, Italia, España, Colombia y Brasil, en donde de los 822 consultados, la mayor cantidad son jóvenes chilenos (26,22%). Y de acuerdo a los resultados, el consumo de alimentos fritos y dulces subió de un 14 a 20,7% durante el periodo de cuarentena. 

 

¿Cuál es el efecto de estos resultados? ¿Y cómo podemos cuidar nuestra alimentación en un contexto de pandemia?  

 

La académica de la Escuela de Nutrición de la U. Mayor entrega 5 claves para comprender esto. 

 

  1. Chilenos prefieren lo dulce 

“Nos caracterizamos por usar la comida como un controlador de emociones”, afirma la nutricionista y académica de la U. Mayor. Y cierto tipo de sabores son los que predominarían entre los chilenos al momento de elegir: “Son comidas con alta palatabilidad, que en nuestro caso está asociada a lo que en Chile consideramos sabroso, principalmente frituras y cosas dulces”. 

Y agrega ejemplos para explicar: “Este es un concepto cultural y varía de país en país. En Argentina y Uruguay hay una palatabilidad más asociada a lo amargo”.  

 

  1. Alimentación emocional 

Vinculado a lo anterior, la presidenta del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile, afirma que las “conductas alimenticias cambian con el estrés, generando modificaciones a nivel de conducta y con aspectos neurobiológicos”. Así, afirma que “los espacios de ocio se vuelcan a escapes, uno es la comida”. 

 

Y en cuanto a niños y adolescentes, Sepúlveda explica que “tienen mucha energía y se están desarrollando, entonces el que estén encerrados los pone ansiosos y también buscan formas de escape. Peor si estamos encerrados sin hacer actividad física, porque provoca un mayor desbalance energético que conlleva a un aumento de peso”. 

 

  1. Ojo con el delivery 

Uno de los servicios que ha tenido un alto crecimiento durante la pandemia, ha sido el del delivery. Y pese a que la demanda por “comida rápida” ha disminuido en estos meses, la académica de la U. Mayor llama a poner atención en lo que ordenamos, buscando ”lugares que entreguen comidas caseras, restoranes vegetarianos y yendo más allá de la comida chatarra”.  Y agrega: “Como casi siempre se pide a la hora de almuerzo o de tarde, ojalá tratemos de buscar una comida variada en grupo de alimentos con verduras, cereales, proteína, legumbres y ojalá incorporando fruta”. 

 

  1. A qué dar preferencia 

Además de evitar los carbohidratos de alta caloría, frituras y alimentos altos en azúcar, la académica llama a preferir alimentos “altos en antioxidantes, que vienen de la fruta y las verduras, al igual que el consumo de fermentados como los yogures”. ¿El motivo? “Entre peor es tu dieta, mayor factor inflamatorio, más grasa saturada y mientras menos fibra la reacción del sistema inmune es peor. La dieta es más allá de bajar de peso y en nuestro contexto es cómo estas plantado frente a un cuadro viral que puede pasar de leve a grave”.  

 

  1. Apoyando al sistema inmune en tiempos de pandemia  

En relación a lo anterior, la especialista afirma que si bien los alimentos no aumentan las defensas del cuerpo, sí lo apoyan. “Un buen consumo de vitamina D, la cual tiene un porcentaje entre nuestra población, y de vitamina C ayudan a que el sistema inmune sea capaz de reaccionar y que puede mantener esa capacidad durante el tiempo”.  

 

Y por último explica algunas propiedades de estas: “La vitamina C, presente en los cítricos y otros alimentos, además de la A, que está en tomates, zapatillos o brócolis, potencian a las mucosas que son muy importantes frente al covid-19, porque son la primera barrera del cuerpo”.