La encuesta realizada a 13 empresas de tecnología miembros de MITI en diciembre de 2018 da cuenta también que ellas son más felices que los hombres con sus trabajos, están más satisfechas con sus sueldos y con la conciliación tiempo libre y laboral.


La industria tecnológica en Chile históricamente ha sido considerado como territorio masculino. No obstante, este escenario ha mostrado una tendencia al cambio ya que el ingreso de la fuerza laboral femenina en esta área ha aumentado notoriamente durante los últimos años. Porque si en 2015 sólo el 9,5% de los trabajadores de una empresa de tecnología eran mujeres, hoy el promedio asciende al 29%.

Este sólo uno es de los resultados que arrojó la Encuesta de Satisfacción Laboral 2018 en la cual participaron 13 empresas ligadas al área de la tecnología en Chile y más de 300 trabajadores ligados al área, que fue llevada a cabo por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Los Andes en conjunto con Mejor Industria TI – conocida por sus siglas MITI- comunidad que hoy reúne a 17 importantes empresas tecnológicas chilenas que trabajan por generar una relación de confianza, transparencia y colaboración, entre las que se encuentran Zenta, Synaptic, Continuum, Baufest, Linets, entre otras.

Según Ignacio Parada, Presidente del directorio de MITI, “una de las mejoras que incorporamos el 2018 fue el filtro por género, puesto que la brecha en la industria es innegable y en MITI es un tema que nos incumbe ya que para Mejorar la Industria TI se requieren más y mejores talentos, y las mujeres tienen poca presencia en la industria, por lo que para atraerlas a esta industria es necesario entender su percepción y mirada”.

Industria más abierta

La encuesta, que fue realizada durante el mes de diciembre del año pasado, revela que si bien en ese momento el 29% del universo total corresponde a mujeres, al momento de consultarles sobre la antigüedad se aprecia una movilidad positiva hacia el ingreso de estas mismas.

Asimismo, el estudio señala que casi el 65% de las fuerza laboral femenina se declara satisfecha o muy satisfecha con respecto a la relación entre remuneración y beneficios complementarios de trabajar en el área tecnológica y que 8 de cada 10 mujeres se declara satisfecha o muy satisfecha con respecto a la relación entre el tiempo que dedican a lo laboral versus el tiempo que destinan a sus vidas personales, superando a los hombres en este aspecto.

Y así también, más del 80% de las mujeres siente que la remuneración se encuentra en el promedio o por sobre el promedio en comparación al mercado local.

El investigador de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad de Los Andes, Claudio Álvarez, se explica este resultado: “las modalidades de trabajo más flexibles que son posibles en el rubro de desarrollo de software, se ajustan mejor que otras industrias a las necesidades de las mujeres en torno a la armonización de la vida personal, familiar y laboral. En forma consistente, en la formación profesional en las universidades como la nuestra vemos una tendencia hacia un incremento de las preferencias de las mujeres por carreras como la computación y la informática. Se están desmitificando estereotipos largamente arraigados, lo cual es sumamente beneficioso para un mejor y mayor desarrollo de nuestra industria.»

Girl Power

Una muestra de ello es Francisca Cerda, quien trabaja en Synaptic, una de las empresas agrupadas en MITI y quien puntualiza al respecto que “las mujeres que trabajamos en tecnología sentimos que ´lo logramos´: accedimos a un área históricamente poco relacionada con nuestro género. Trabajar en tecnología es entretenido, se tienen buenas condiciones laborales y oportunidades de crecimiento. Sin embargo, para nuestros compañeros estar en esta industria es un desde, por lo que nuestras miradas mujer/hombre pueden ser distintas y ellos siempre quieren un poco más”.
No obstante, existen desafíos a futuro con miras a asegurar mayor ingreso de mujeres al mercado laboral tecnológico. “Hay que considerar en qué puestos se desempeñan estas mujeres, y hoy faltan mujeres programadoras (de acuerdo a la encuesta el 72% de los hombres en MITI son programadores, versus el 24% de las mujeres), que es el área base de esta industria, donde se requieren más profesionales. Y esto es un trabajo a largo plazo, puesto que requiere formación. Por ello en MITI, entre otras actividades, comenzamos a colaborar con Technovation, una ONG que incentiva el estudio de las carreras STEM a las niñas en edad escolar” comenta Fabiola Sáenz, Gerente de MITI.