En los últimos 55 añostanto en la agricultura como en el control de plagas urbanas, algunas especies han aprendido a resistir a determinados productos tóxicos

Evitar el uso de insecticidas sintéticos es la principal recomendación del académico de la Escuela de Agronomía de la Universidad de Talca, Eduardo Fuentes. Una situación compleja en esta época del año, dada las consecuencias de las altas temperaturas en la Zona Central del país.

“Los insectos alcanzan un mayor número de densidad poblacional durante este periodo”, comentó el docente, en un contexto en el que la presencia de hormigas y moscas domésticas se ha incrementado considerablemente en el territorio.

Sin embargo, el énfasis es el mismo: la seguridad de las personas. “Hay que pensar en alternativas para mantener su población controlada, evitando el uso excesivo de insecticidas sintéticos”, explicó el profesor quien aseguró, además, la importancia de “privilegiar productos que no tengan mayores efectos de toxicidad sobre las personas que habitan en las casas o sobre las mascotas u otros organismos que se ven expuestos en ambientes domésticos”.

De esta manera, recalcó que muchos de los insectos considerados plagas han desarrollado una “resistencia” ante algunos tipos de insecticidas sintéticos, producto de su prolongado uso. “En los últimos 55 años, tanto en la agricultura como en el control de plagas urbanas, evidentemente ha habido un cambio en estas especies y algunas han aprendido a resistir este tipo de venenos”, comentó Fuentes.

Finalmente, el académico sostuvo que los aceites hortícolas “son bastante seguros, tanto para contextos agrícolas como caseros”, además señaló que “no requieren mayores medidas de seguridad”. Asimismo, el académico agregó que el uso de jabones potásicos o detergentes, “son efectivos para el manejo de plagas en el jardín”.