La Defensoría de la Niñez, ante la Mesa Social Covid-19 solicitó, en el mes de abril, la constitución de una mesa especial compuesta por actores claves y que contemple la participación de los propios niños, niñas y adolescentes, para abordar el impacto que la crisis sanitaria ha tenido en la educación de ellas y ellos. Si bien esa petición lamentablemente no fue acogida, hoy otorga su apoyo al plan emitido por el Ministerio de Educación, que contiene orientaciones para la reapertura de establecimientos educaciones en Paso 3 y 4 denominado “Abrir las Escuelas: Paso a Paso”, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones.

La Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, indicó que “el plan parte de la premisa que sólo se abrirán las escuelas cuando las condiciones sanitarias lo permitan indicando que la Seremi de Educación respectiva deberá consultar al Ministerio de Salud sobre la factibilidad sanitaria de autorizar el retorno a clases presenciales, eso se debe cumplir porque es fundamental para asegurar a los propios niños, niñas y adolescentes y a sus familias que su regreso no representa, en ningún caso, una situación de riesgo mayor”.

La Defensora de la Niñez también indicó que valora que este plan se haya elaborado en base a criterios definidos y progresivos, que consideran la importancia de la realidad específica de cada establecimiento, con la finalidad de que la decisión sobre retornar a clases presenciales dependa de las circunstancias que rodean a cada establecimiento educacional y no sea una medida estandarizada, que no sea capaz de adaptarse a las necesidades particulares de los niños, niñas y adolescentes de cada localidad. Además, resulta relevante que contemple medidas de recuperación de aprendizajes y contención socioemocional de los y las estudiantes, basados en diagnósticos.

Para una implementación con enfoque de derechos, Patricia Muñoz solicita al Ministerio de Educación y a cada establecimiento educacional la generación de instancias efectivas de participación incidente de parte de la comunidad escolar -que tenga como protagonistas a los y las estudiantes- incluso antes de la decisión de retornar a clases presenciales.

“El plan contempla instancias para compartir información, lo que es fundamental; sin embargo, para generar confianza en la comunidad, y adoptar medidas que se adapten a la realidad de cada localidad, es igualmente fundamental entablar un diálogo abierto, que integre la opinión y aporte de los propios niños, niñas y adolescentes, permitiendo incorporar las sugerencias y responder a las inquietudes que plantee la elaboración del plan particular de cada establecimiento” indicó la Defensora de la Niñez.

“La participación efectiva e incidente de los niños, niñas y adolescentes en este proceso es fundamental porque son, junto a sus familias, los principales involucrados e interesados en un buen diseño de las medidas y sin ellas y ellos no es posible asegurar su pertinencia, calidad y efectividad. Para que esta participación sea efectiva se requiere que sea voluntaria e informada y liderada, cuando sea posible, por los propios niños, niñas y adolescentes, en un espacio que asegure el respeto y la inclusión, y en que exista claridad del impacto e influencia de sus opiniones”, agregó.

Por último, la autoridad hace un llamado a incorporar periodos explícitos de monitoreo y evaluación de las iniciativas que contempla este retorno a clases, especialmente intensa al inicio del proceso de retorno, con el fin de ir respondiendo, oportunamente, a las necesidades que los derechos de niños, niñas y adolescentes, y su efectiva protección, involucran en este proceso nuevo de gran envergadura.