> A dos días de paralizar, trabajadores acusan agresiones y persecución por parte de la empresa del yerno del Presidente Sebastián Piñera.
En el marco de la mediación obligatoria y proceso de negociación colectiva que el Sindicato SINTRAC mantiene con la empresa CGS (administrada por Pablo Rossel Estay, yerno de Sebastian Piñera), los 85 trabajadores en Valparaíso han completado dos días de paralización luego que la privada cediera apenas un aumento de un 1% anual de su sueldo (equivalente a lo otorgado por el Indice de Precios al Consumidor (IPC).
Pedro Morales, dirigente del Sindicato aseguró que han intentado negociar, sin embargo la empresa ha rechazado todas sus demandas, respondiendo con la contratación de guardias y “matones” que han agredido, incluso, a los propios trabajadores. El representante de los trabajadores aseguró que han estado “negociando tener asignaciones por locomoción y colación además de bono de escolaridad y bono para quienes se enfermen, pero la empresa nos negó casi todo, y si ha cedido en algo, ha sido en la oferta miserable de un bono de aguinaldo de 16 mil pesos, versus lo que pedían, que eran 100 mil pesos.
Por su parte, Ricardo Araya, uno de los trabajadores del Sindicato, denunció agresiones y amenazas de parte de la privada, negando cualquier opción de negociación legal. El vocero detalló que CGS contrató guardias privados para bloquear la entrada, además “ violentaron a dos compañeros. Esta todo registrado en video, así que son – pienso- medidas anti-sindicalistas, más que nada matonaje, entonces estamos siendo perseguidos y no se duda de que terminada esta protesta muchos de nosotros seamos despedidos y el punto central de todo esto es que no nos dejan negociar”, señaló.