Un club de teatro conformado por adultos mayores de distintos barrios, un condominio que aprendió a gestionar sus residuos orgánicos en Manuel Montt y un proyecto de co-diseño del espacio público peatonal en el barrio Las Lilas son algunas de las iniciativas que se certificaron durante la primera versión de Facilitadores Territoriales para la Innovación, que hasta el 30 de abril extiende una nueva convocatoria -abierta y gratuita- para vecinos y vecinas de Providencia que quieran transformarse en agentes de cambio.

Este programa es impulsado por el Departamento de Innovación de la Municipalidad de Providencia, con apoyo de Laboratorio de Gobierno, en la que se aplica la metodología Doble Diamante, vale decir, una serie de herramientas que permiten abordar distintos temas, desde un enfoque experimental, participativo y centrado en las personas, con el fin de solucionar sus necesidades. A su vez, puede ser un aporte en el diseño de políticas públicas.

En concreto, funcionarios del equipo de Innovación municipal, certificados como facilitadores realizarán seis talleres online dirigidos a personas que vivan, estudien o trabajen en la comuna, con el fin de identificar problemáticas y oportunidades de mejoras en común, levantar ideas en conjunto para resolverlas y luego definir el proyecto para pilotarlo y validarlo en la comuna.

Patricio Ovalle, Director de Desarrollo Local del municipio argumentó que “queremos entregar herramientas para la ideación y formulación de proyectos de innovación que nazcan desde la comunidad. Así fortalecemos la colaboración, el diálogo y el consenso para promover la generación activa de ideas y abordar problemas comunes, los que, además, serán relevados y priorizados por los mismos vecinos tomando en cuenta el mayor alcance de beneficiarios posibles”.

Adherir a un objetivo común

Felipe Zambrano es uno de los cinco facilitadores certificados durante la primera versión del programa (en total participaron 60 personas), promotor de la recolección de residuos orgánicos en el edificio que habita en el sector de Manuel Montt, quien desarrolló un taller, una instancia de co-diseño sobre reciclaje destinado a sus vecinos y vecinas, como también a residentes de otras comunas.

Cuenta que “el programa me entregó herramientas para identificar y proponer soluciones para aplicar en la comunidad y también en otros ámbitos, como el laboral, es un conocimiento adquirido que genera mucho valor, es una instancia de volver a reunirse -aunque sea virtualmente- y eso es bien potente en los tiempos que estamos”.

Por otro lado, León Sedaka, gestor junto a Clarisa Corral, tras certificarse como facilitadores territoriales para la innovación, están llevando adelante el proyecto Más veredas, menos autos, en el barrio Las Lilas.

Explica que “nos dimos cuenta el peatón pasó a un segundo lugar por la cantidad de autos que hay, por lo mismo, queremos reubicar a las personas en el centro del diseño de la ciudad, a través de la instalación de un estar urbano, es decir, un espacio en veredas -escogidas vía encuesta- que conste de asientos o escaños para ocho personas con un componente de economía circular para que los vecinos se sientan libres de utilizarlos a disposición”.

Cabe destacar que Más veredas, menos autos continuará con el apoyo del Departamento de Innovación, específicamente en el alcance de la consulta ciudadana en desarrollo y reforzando la colaboración entre el sector público, privado y la ciudadanía, en este caso, los vecinos de Providencia.

Parte del aprendizaje que le dejó este taller recae en la adhocracia, una corriente en la que las personas adhieren a un propósito en común independiente de la cultura de origen. “No hay mejor respuesta a un proyecto que cuando interactúas con otros usuarios, por lo mismo, queremos seguir siendo un puente entre el municipio y los vecinos, siendo parte de esta economía colaborativa, ese es el camino del siglo XXI”, sostuvo Sedaka.