A 16 años de la concesión de Colo-Colo, y en medio de una pandemia histórica con gran impacto en lo económico y social para nuestro pueblo, el Club Social y Deportivo Colo-Colo se enfrenta a un escenario donde abundan las especulaciones y movimientos accionarios, fruto de los desaciertos de una sociedad anónima que no cumplió ninguna de sus promesas, que no fue capaz de proyectar el desarrollo institucional en todas sus dimensiones, y que tocó fondo en 2020 con pésimos resultados tanto dentro como fuera de la cancha.

En ese sentido, Edmundo Valladares, presidente del Club Social y Deportivo Colo-Colo, comentó que “quienes deseen participar en la propiedad de Blanco y Negro, deben transparentar abiertamente cuáles son sus intenciones e intereses en Colo-Colo. Y, por sobre todo, deben comprender la importancia del Club, sus millones de hinchas, sus socios y socias a lo largo de Chile y el mundo”.

“Cualquiera que decida invertir en comprar acciones en Blanco y Negro deberá entender que, mientras no se subsane la deuda con el fisco, mientras no se implemente un proyecto lo suficientemente atractivo para terminar con años de rendimientos deficitarios, no tienen posibilidad alguna de profitar libremente. Y aún menos podrán hacerlo en los últimos 5 años de concesión, en donde no pueden repartir utilidades más allá del 30% de éstas mientras no esté subsanada la deuda fiscal”, puntualizó.

El timonel colocolino hizo hincapié en que como CSD Colo-Colo “seguimos convencidos de la necesidad de impulsar un proyecto integral de gobierno para la institución en su conjunto, que ponga fin a una guerra permanente entre accionistas. Un proyecto que marque el desarrollo deportivo de Colo-Colo, que subsane definitivamente la deuda con el fisco, propenda al mejoramiento de la infraestructura y permita un mayor involucramiento de su gente”.

De cara al futuro institucional de Colo-Colo, Edmundo Valladares cree que es fundamental que “los lineamientos que ha propiciado el Club Social y Deportivo Colo-Colo deben ser protagonistas y centrar los esfuerzos en la proyección de nuestro Club, bajo un gobierno que apunte al engrandecimiento de la institución, y que asegure que al término de la concesión se reciban todos sus bienes absolutamente saneados. De no lograrse esto último, la continuidad de la sociedad anónima es un sin sentido y toma más fuerza el reducir los años que quedan de esta misma a cargo del fútbol de Colo-Colo”.

“Los años de concesión han demostrado que el Club no puede estar ausente de la toma de decisiones, pues Colo-Colo no es sólo una acción bursátil, un negocio o una vitrina, es una parte fundamental de la historia de Chile y eso conlleva una responsabilidad social, de la que ningún capital nacional o extranjero puede simplemente apropiarse ni desconocer”, sostuvo.

Finalmente, Valladares indicó que el Club Social y Deportivo Colo-Colo “busca día a día dialogar con todas las partes y trabajar en post de un proyecto para un mejor Colo-Colo, para que sea este el real sentido de la discusión y así recuperar el sitial que le corresponde a nuestra institución”.