Desde su creación en 1959, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) cumple un rol fundamental en la región, facilitando el acceso a financiamiento y contribuyendo al desarrollo e implementación de políticas públicas efectivas y sostenibles, promoviendo el progreso y la calidad de vida de los habitantes en nuestra región.

La República de Chile es uno de los países miembros fundadores de la institución y ha participado activamente en su desarrollo desde su inicio. El primer presidente del Banco fue Felipe Herrera, de nacionalidad chilena.

La pandemia COVID-19 ha generado un impacto sin precedentes en el mundo, cuyos efectos se han concentrado con mayor intensidad en América Latina en lo que va del año. Tal como lo hemos venido haciendo durante los últimos meses, esperamos que los gobiernos de la región continúen dedicando sus esfuerzos a responder a la emergencia e implementar medidas que atenúen los impactos del deterioro de la actividad económica sobre la población.

En este contexto, el Gobierno de Chile considera prudente postergar las elecciones de la presidencia del BID programada para septiembre de este año, tal como lo han planteado varias exautoridades y líderes de la región, y de otros países miembros no regionales.

Una discusión profunda sobre el liderazgo del BID, la red de seguridad financiera internacional y la institucionalidad adecuada para apoyar el desarrollo regional, es necesaria, y requiere de tiempo y dedicación por parte de las actuales autoridades de la región. Consideramos que esto no es factible en el escenario actual de la pandemia.

Además, una postergación contribuiría a una mejor definición del rol del Banco Interamericano de Desarrollo en la ayuda a los países miembros para enfrentar la recuperación post COVID-19, incluyendo las conversaciones relacionadas a un aumento de capital de la institución.