Así lo afirmó la Jefa de Estado en una visita al Centro Nacional de Arte Contemporáneo, ubicado en las antiguas instalaciones del aeródromo Los Cerrillos, y que cuenta con una sala de exhibición de 400 m2; biblioteca, videoteca y archivo digital; laboratorios y salas para el trabajo de investigación, entre otras.

Hasta Cerrillos llegó la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, acompañada por el Ministro Presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Ernesto Ottone, para visitar el Centro Nacional de Arte Contemporáneo, que fue inaugurado en septiembre de 2016.

El centro cuenta con programas arquitectónico y de funcionamiento; una sala de exhibición de 400 metros cuadrados; una biblioteca, espacio para el cuidado adecuado de documentación, videoteca y archivo digital; laboratorios y salas para el trabajo de investigación.

Además, tiene depósitos adecuados para la conservación de colecciones públicas y privadas de arte contemporáneo, fotografía y nuevos medios. El Centro trabaja a partir de tres grandes ejes: Exhibiciones, Mediación e Investigación, se realizan actividades públicas, gratuitas y abiertas a toda la ciudadanía, teniendo un especial énfasis en generar estrategias de mediación para estudiantes de educación básica y media.

“Con orgullo veo que, paso a paso, este recinto ha ido consolidando su funcionamiento en estos amplios espacios, gracias al equipo de profesionales que aquí trabajan, a los artistas, a los visitantes y a los niños, niñas y jóvenes que participan en estas actividades mediadas y en talleres”, afirmó.

Asimismo, la Presidenta destacó que “el arte contemporáneo tiene muchas lecturas, abre interrogantes, pero también debe encontrar su público, y eso es precisamente lo que hace este Centro con sus actividades con colegios, sus visitas mediadas, sus talleres en los que han participado más de 8 mil personas. Es una gran alegría ver como a un año de su inauguración este espacio magnífico, con sus amplias salas, su centro de documentación, su biblioteca, su hermoso mural de Samuel y Héctor Román a la entrada, es un lugar vivo y lleno de actividad”.

La Jefa de Estado explicó que esta iniciativa tiene como principio crear los espacios, generar las audiencias, ir construyendo un diálogo entre las instituciones y el público.

“Es lo que ha ocurrido con obras tan importantes y tan vivas como la Biblioteca de Santiago, el Centro Cultural La Moneda o el GAM. Y es lo que va a ocurrir cuando pongamos a disposición de todos nuestros compatriotas, sobre todo de los más jóvenes, espacios como el Teatro Regional del Biobío, la Biblioteca Regional de Coquimbo –junto a la casa de Las Compañías en la que vivió Gabriela Mistral– o la segunda etapa del GAM, con su gran sala de espectáculos para 2 mil personas”, indicó.

Finalmente, la Mandataria enfatizó la importancia de estas obras para construir mejores barrios: “Porque a lo que apuntamos, entonces, por cierto, es a construir mejor calidad de vida para todos y todas. Y eso implica, sin duda, mejores recintos culturales, más espacios verdes, mejores entornos, conjuntos habitacionales que combinen servicios, áreas verdes, viviendas sociales junto con viviendas en sectores medios”.