Miniaturizan sensor que detecta mineral fundamental para la vida marina

29 marzo, 2018

Un grupo de científicos franceses y chilenos desarrollaron un sensor de silicato, un micronutriente fundamental en la composición de plancton marino, como las diatomeas, que contribuyen con el 45% de la productividad primaria del océano. Además, el silicato se asocia con el ciclo global del carbono, clave para la subsistencia de la vida en la Tierra, y participa en el proceso de secuestro del dióxido de carbono en el océano, uno de los principales gases conectados con el actual cambio climático.

“El avance es una versión miniaturizada del sistema, que será implementado en los perfiladores ARGO (similares a una boya), que son utilizados para la observación del océano alrededor del mundo”, dice el Dr. Boris Dewitte, oceanógrafo del centro científico CEAZA y uno de los autores de la publicación que reporta el nuevo instrumento.

Los perfiladores ARGO son un esfuerzo científico para monitorizar globalmente diferentes parámetros del océano (conductividad, temperatura, presión, oxígeno disuelto, etc.). Hasta ahora existen tres mil de estos perfiladores desplegados en todos los océanos del mundo y se espera aumentar al doble en algunos años más.

“Realizamos pruebas exitosas con el sensor en uno de los perfiladores, instalados en el Mar Mediterráneo, para saber si técnicamente el instrumento funciona bien. De esa manera, comprobamos posibles filtraciones o problemas de conectividad con el sensor. En el aspecto científico queríamos saber si el dispositivo medía correctamente la concentración de silicato”, añade el Dr. Dewitte.

Más pruebas y futuro del sensor

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El equipo encargado de la construcción del sensor está conformado por los investigadores, doctores Véronique Garçon, Carole Barus y Dancheng Chen Legrand, todos integrantes de la Universidad de Toulouse y del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. Los científicos también probaron el instrumento en el sector de Punta Lengua de Vaca, al sur de Tongoy en la Región de Coquimbo, a fin de comparar sus funciones en diferentes ambientes.

La Dra. Barus, autora principal de la publicación sobre el sensor, señala que se realizarán más testeo durante el verano europeo de este 2018 y por tres años más, antes de comercializar el aparato.

“Actualmente, trabajamos con la empresa electrónica francesa NKE, que está interesada en comercializar el sensor, pero solo será posible desde el año 2021 o 2022”, explica la Dra. Barus.

La investigadora agrega que el costo total aproximado del desarrollo de la tecnología hasta ahora alcanza los 750 mil euros.

En el mediano plazo, se espera que la tecnología sea utilizada en cada uno de los perfiladores ARGO, que por ahora no miden concentración de silicato.

Los científicos señalan que es primordial entender de mejor manera el funcionamiento del ecosistema del Pacífico Sur, porque es una región que produce potentes gases de efecto invernadero.

“Por ahora, los modelos que predicen el clima futuro todavía presentan inconsistencias que debemos entender y corregir, y eso se podría hacer con datos tales como el del silicato, que está involucrado en los ciclos biogeoquímicos de la región”, explica Dewitte.

Junto a los investigadores Barus, Dewitte, Chen Legrand, Garçon, colaboran en este trabajo los científicos Nicolas Striebig (Observatoire Midi-Pyrénées, Toulouse, France), Arnaud David y Benoit Jugeau (NKE Instrumentation, Hennebont), Práxedes Muñoz (Universidad Católica del Norte, CEAZA) y Marcel Ramos (UCN, CEAZA, ESMOI).

El proyecto ha sido financiado por el Séptimo Programa Marco de la Unión Europea a través del proyecto SENSEOcean www.senseocean.eu. Además, ha sido una colaboración entre CEAZA, Universidad Católica del Norte y el Laboratorio de Estudios de Oceanografía Geofísica y Espacial de Francia. También se conecta a las iniciativas internacionales TPOS2020 (www.tpos2020.org), de el diseño del futuro del sistema de observación en el Pacífico tropical, y SOLAS (http://www.solas-int.org/), dedicado al estudio de la interacción y rol de los ciclos biogeoquímicos en los ecosistemas marinos y el clima. En ambos programas participan investigadores que han trabajado en el sensor.

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