Ante los hechos violentos registrados en los alrededores de la sede administrativa de la Embajada de Venezuela en Chile, expresamos nuestra más absoluta condena. Los improperios y acusaciones que se emitieron no representan en nada el carácter democrático y pacifista de las acciones que lidera el Presidente (E), Juan Guaidó.

Lamentamos profundamente que las dictaduras apaguen vidas y nos desmarcamos por completo de quienes profirieron opiniones contra familiares de las víctimas. Condenamos la violencia venga de donde venga porque los venezolanos demócratas entendemos que las acciones se deben llevar a cabo con respeto.

Nuestro llamado siempre ha sido a la manifestación pacífica, promovemos la tolerancia, la inclusión y la pluralidad. Creemos en el debate plural y respetuoso porque es así como se construyen las verdaderas democracias.

Seguimos concentrados en sumar esfuerzos para aliviar la carga de los compatriotas que viven la dictadura en Venezuela, para lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres y de esta forma restaurar el hilo constitucional.