Como parte de su programa Mantenimiento Preventivo de Redes de Aguas Servidas, Esval dio a conocer el Plan Invierno 2020, iniciativa en la que ya está trabajando en toda la Región de Valparaíso, considerando -entre otras acciones- la revisión y limpieza de más de 31 kilómetros de redes de alcantarillado, es decir, la distancia aproximada entre Viña del Mar y Limache.

“Iniciamos hace varios meses este trabajo que ejecutamos todos los años para prevenir situaciones propias del invierno, en que el sistema de recolección de aguas servidas se ve impactado por la incorporación de aguas lluvias y la acumulación de basura y otros desechos. Este plan es parte de un programa anual de mantenimiento preventivo, donde abarcaremos 350 kilómetros de la red de aguas servidas, y considera operativos de limpieza de colectores principales, cámaras de rejas y pozos, junto con la revisión especial de puntos críticos. Además, hemos incorporado tecnologías que nos permiten aumentar la eficiencia en el monitoreo, junto con anticiparnos a emergencias en la red de alcantarillado”, dijo el gerente Regional de Esval, Luis Riveros.

En tanto, el director regional de la ONEMI, Mauricio Bustos -quien participó de la presentación virtual del plan- señaló que “es fundamental que todos nos hagamos cargo de asumir diversas acciones para mitigar los riesgos de este invierno. Esval nos presentó el trabajo técnico efectuado y la tecnología hoy en día disponible, sin embargo, aun cuando la empresa sanitaria haya realizado un proceso de limpieza y sociabilización de buenas prácticas, todos debemos actuar como fiscalizadores, evitando que personas arrojen objetos o elementos que puedan obstruir las redes y generar situaciones de emergencia».

Entre las herramientas que Esval ha incorporado en los últimos años, está la Video Inspección, que introduce pequeñas cámaras de alta resolución en los colectores, permitiendo tener un diagnóstico preciso de su estado estructural o detectar obstrucciones. Durante 2020, estos equipos inspeccionarán cerca de 70 kilómetros de la red de aguas servidas en la región.

También se están instalando Sensores de Nivel, que envían alertas tempranas cuando aumenta el caudal en una cámara de inspección, y gracias a los cuales, Esval ha logrado prevenir emergencias y evitar rebases. Este año se proyecta la instalación de 58 sensores en diversos puntos de la región, principalmente en zonas costeras.

Riveros agregó que, a este trabajo, se suma la estrecha colaboración con las autoridades locales a través de los comités de emergencia. Al mismo tiempo, llamó a la comunidad a cuidar el alcantarillado, pues un alto número de las obstrucciones en la red de aguas servidas, se producen por el mal uso del sistema.

Para prevenir estas emergencias, Esval entregó las siguientes recomendaciones a la comunidad:

No conectar los ductos de evacuación de aguas lluvias al alcantarillado, ya que el caudal puede sobrepasar la capacidad del colector.
Juntar las hojas y basura en bolsas para depositarlas en los lugares indicados, con el fin de prevenir obstrucciones del alcantarillado.
No abrir tapas de cámaras para evacuar las aguas lluvias.
Evitar arrojar toallas, plásticos, pañales u otros residuos sólidos a través del WC, ni restos de alimentos, grasas o aceites al lavaplatos, ya que esto puede obstruir el sistema, causando que afloren aguas servidas en vía pública o domicilios.
Denunciar el robo de tapas de alcantarillado, ya que esto pone en peligro el tránsito de personas y vehículos, y aumenta el ingreso de objetos extraños a la red.