El consumo de chocolate a nivel mundial avanza a pasos agigantados, tanto así que para el 2025 se espera que el mercado mundial de chocolate crezca un 4,78% anual hasta alcanzar los 182.090 millones de dólares para el 2025.

Actualmente Suiza es el mayor consumidor de chocolate per cápita, con un promedio de 8,8 kg por persona y a pesar de que Chile es el país de América Latina que más chocolate consume, está muy por debajo de esa cifra, llegando a 2,1 kg per cápita al año. Según el estudio de mercado del chocolate y el cacao en Chile elaborado por ICEX, los productos chocolateros más consumidos en el mercado chileno son las tabletas, ocupando el 50% del mercado, seguido por los surtidos en cajas y barritas de chocolate con un 15%.

El estudio señala además que todas las categorías han mantenido un crecimiento constante durante los últimos años, a excepción del 2016 cuando entró en vigencia la Ley de Etiquetado de Alimentos. Esto ha provocado, en parte, que los consumidores busquen alternativas más saludables, con ingredientes más naturales, mayores porcentajes de cacao, bajos en grasas y altos en fibra.

“Hoy nos enfrentamos a un consumidor mucho más consciente, que busca etiquetas más limpias e ingredientes reconocibles y saludables. Esto explica el fuerte crecimiento que ha tenido la categoría de chocolates Premium tanto en Chile como en el resto del mundo”, destaca Oscar Moraga, Product Manager de chocolate de Puratos Chile, -compañía belga líder en la industria de la chocolatería, pastelería y panadería. Según el estudio, Chile tiene una tasa de crecimiento anual del 25 % en consumo de chocolate Premium, industria valorada en 20 millones de dólares.

Por otra parte, los desafíos para satisfacer la creciente demanda de chocolate en los mercados consumidores como Norteamérica, Asia y Europa son abrumadores. La situación de los cultivadores de cacao, el cuidado de las plantaciones, la disparidad en la distribución del valor a través de la cadena de suministro, el cambio climático y el desequilibrio entre la oferta y la demanda plantean serios desafíos para a industria chocolatera. Frente a este escenario los consumidores, cada vez más informados y conscientes de la situación, se han vuelto más exigente en los productos que consumen. “Hoy en día las empresas chocolateras, además de ofrecer productos más saludables, deben ser responsables con el medio ambiente. Tal es el caso de Cacao Trace, un programa de sustentabilidad de Puratos, que se enfoca en la calidad del chocolate que realiza una trazabilidad exacta desde el cultivo hasta la barra de chocolate, asegurando una mejora en la vida de los agricultores y un pago justo”, destaca Moraga.

Dado estas tendencias es probable que veamos cada día nuevas alternativas de chocolate más saludables, con mayor porcentaje de cacao, que sean funcionales para el consumidor pero que a la vez sean sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.