La elaboración de un protocolo con los pasos a seguir frente a una acusación de abuso sexual al interior de las Iglesias Evangélicas, fue anunciado por el Obispo Eduardo Durán. El documento que se encuentra en su fase final de redacción, busca prevenir, enfrentar y sancionar estos tipo de delitos al interior de las instituciones religiosas.

Eduardo Durán indicó que la primera decisión de este marco regulatorio es apoyar a las víctimas y generar un canal de denuncia para este tipo de acusaciones “nos debemos a quienes sufren y a quienes sean afectados por el accionar delictivo de cualquier ministro o autoridad eclesiástica. Nuestro compromiso y deber es con las víctimas”. Enfatizo el Obispo.

El máximo referente de la Catedral Evangélica agrego que el protocolo, “incluye la más amplia colaboración con la justicia desde el primer momento de conocidos los hechos”. “Lo anterior implica la entrega antecedentes, presentación de testigos y la misión de transparentar todos los actos que permitan determinar la responsabilidad o la inocencia”.

El protocolo destaca que la Iglesia evangélica no realizará defensas corporativas ni pagará abogados para defender a ministros que sean inculpados en delitos de esta naturaleza, “buscamos terminar con la desigualdad que enfrentan las víctimas ante la justicia, cuando las iglesias presentan un abogado y las víctimas concurren desprovistas de asesoría legal”.

El reconocido Obispo indicó que a través del protocolo se establece la necesidad de apartar o cesar en sus funciones, mientras dure la investigación, a las autoridades que estén involucradas y enfatiza en que “es deber de todo miembro de la iglesia en cualquier nivel, entregar todos los antecedentes a la justicia”.

“Cabe destacar, que nuestra Catedral Evangélica y su circuito como también la Primera Iglesia Metodista Pentecostal, a través de todo el país, no se registra ninguna acusación de abuso sexual cometido por algún miembro de la iglesia. No obstante, esta situación no implica que no debamos estar preparados y atentos ante posibles futuros casos”. Expresó Eduardo Durán.

El Obispo evangélico, destacó que “entendemos el abuso sexual como un pecado social que corroe a las instituciones y sobre el cual la iglesia evangélica debe estar prevenida” al mismo tiempo agrego que “es un deber para con nuestra comunidad prevenir que estos casos aparezcan, y desde ya, tener claras las reglas que nos asisten frente una eventualidad tan lamentable como las que se han conocido en nuestro país”.