Reporte COVID-19 de Espacio Público 
Autores: Camila Arroyo, Tomás Cortés, Eduardo Engel, Diego Pardow y Pablo Simonetti
Lunes 6 de julio
Dos informes semanales

A partir de esta semana, presentaremos dos informes, uno el lunes y otro el jueves.

Clara tendencia y dos desafíos

Nos parece que la evidencia acumulada es suficiente para concluir que hemos pasado de una “leve mejoría” a una clara tendencia a la baja en los nuevos contagios y la positividad en la Región Metropolitana (RM). Esto plantea dos desafíos que deben abordarse simultáneamente. Primero, mantener y complementar las medidas que han contribuido a contener la epidemia en la capital. Segundo, preparar con diligencia y de manera participativa el proceso de desconfinamiento que, probablemente, se inicie en las semanas que vienen.

Los contagios y la positividad vienen cayendo por tres semanas consecutivas en la RM (ver Tablas 0a y 0b). De un promedio de 4592 contagios diarios en la semana del 9 al 15 de junio, pasamos a 1851 la última semana, esto es una caída de 59.7 % en tres semanas. Si se mantiene esta tendencia, estaremos cerca de los 1000 contagios diarios promedio en dos semanas más. Al mismo tiempo, la positividad también viene cayendo, de un promedio semanal de 44.9 % del 9 al 15 de junio a un 26.5 % la última semana. En el caso de la positividad, sin embargo, el escenario más probable es que se requieran más de dos semanas para tener valores estables por debajo de un 10 %, cifra mencionada como objetivo por la autoridad.

Las noticias del párrafo anterior son buenas, pero al mismo tiempo debemos evitar que involucren el riesgo de que las personas y las autoridades relajen sus esfuerzos y las cifras dejen de mejorar. Para enfrentar esta nueva etapa, discrepamos de la visión de varios analistas políticos que apelan a la crisis excepcional que estamos viviendo para exigir que la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil acepten sin cuestionamientos las decisiones de la autoridad en el manejo de la epidemia.

Creemos que lo más sensato es precisamente lo contrario. En escenarios con grandes incertidumbres como el actual, se requiere, más que nunca, deliberar acerca de las políticas que vaya definiendo la autoridad, para así evitar grandes errores y que las decisiones, muchas veces difíciles, cuenten con el apoyo general de la ciudadanía. Y esta deliberación requiere de buena información y análisis.

En esta línea, el proceso de definición de las fases y criterios para el desconfinamiento será igual de importante que los criterios propiamente tales. Con indicadores de salud objetivos, que sean producto de un trabajo participativo con expertos diversos, el gobierno podrá contener de manera eficaz las presiones de grupos de interés buscando apurar o retrasar el proceso. Al mismo tiempo es urgente avanzar en ciertos hitos que deben alcanzarse antes de iniciar el desconfinamiento (ver informe del 26 de junio). Uno de ellos, posiblemente el principal, es tener un sistema de trazabilidad eficaz en plenas funciones. Hoy en el diario La Segunda, varios especialistas cuestionan la capacidad de trazado del 80 % que dice tener el Minsal (ver enlace). Tampoco se ha informado cómo se planea trazar los contactos que tuvo una persona contagiada que utilizó el transporte público.

El gobierno tiene una segunda oportunidad para liderar un proceso de desconfinamiento, es importante que esta vez escuche a los expertos, analistas y sociedades médicas. Se deben definir indicadores de salud claros y comunicables, tanto para avanzar en el desconfinamiento como, si fuera necesario, para retroceder. Las experiencias de rebrotes en otros países en semanas recientes llaman a ser particularmente cautos. El fallido intento de transitar hacia una “nueva normalidad” no puede repetirse, por el grave problema sanitario y político que podría implicar.

Cifras de hoy

La situación de la región de Arica se sigue agravando (ver Figura 1d) y sugerimos a la autoridad que considere el medidas de confinamiento en la comuna de Arica, donde se concentra la mayor cantidad de casos en la región (ver último informe epidemiológico).

Hoy también graficamos las muertes por covid-19 reportadas por el DEIS, que llegan a 10.159 hasta el 2 de julio. En la Figura 1e se puede apreciar una tendencia a la baja a partir de la segunda quincena de junio: el máximo de fallecimientos diarios durante una semana fue de 252.1 en promedio y se dio entre el 9 al 15 de junio. Esta cifra ha bajado a 201.4 para la semana del 20 al 26 de junio, la última donde los datos del DEIS se pueden considerar estabilizados, es decir, que las futuras revisiones no no tendrán un impacto mayor sobre ella. Las cifras anteriores muestran una caída de 20.1 %. Cabe recordar, sin embargo, que se requieren cifras muchísimo menores si se desea que el sistema hospitalario pueda dar la mejor atención a nuevos ingresos por covid-19 y volver a realizar las prestaciones habituales antes de la crisis. Solo así se podrán evitar muertes directas e indirectas.