Frente a la crisis democrática y humanitaria que vive nuestra hermana nación de Venezuela, el Partido Demócrata Cristiano de Chile reconoce la necesidad de adoptar una mayor presión política y diplomática como fórmula para revertir la situación que vive dicho país y rechaza categóricamente el uso de la fuerza.

En ese marco entendemos la decisión adoptada por la OEA el día de hoy, en el sentido de votar por la aplicación del Tratado Internacional de Asistencia Recíproca (TIAR) vigente desde 1947, únicamente como vehículo para propiciar una reflexión y directrices que construyan las condiciones para retomar el diálogo que nuevamente ha abandonado el régimen de Nicolás Maduro, y construir un urgente camino de solución pacífica y política a la crisis venezolana, y no como una vía para validar cualquier intento de intervención violenta o que conduzca al uso de la fuerza.

No obstante, resulta relevante situar al TIAR como un instrumento surgido en un contexto de guerra fría, concebido como parte de una estrategia de contención o disuasión político-militar, y que hoy ha sido superado por nuevas herramientas como la Convención Democrática Interamericana de 2001, cuyo foco es la consecución de la estabilidad democrática de las naciones sobre el principio del diálogo.

Bajo esa lógica, conminamos a todos los actores involucrados y a la comunidad internacional a agotar todas las instancias políticas y diplomáticas para dar una salida pacífica a la compleja situación que se vive en el hermano país venezolano.

Por último, el PDC de Chile espera y apoya la pronta restitución en Venezuela de un Estado garante de una democracia plena que permita a los hermanos y hermanas venezolanos recuperar la paz, libertad y pleno ejercicio de sus derechos fundamentales.