El legislador emplazó a la Contraloría a responder oficios sobres gastos “pocos claros como un safari en África de un asesor directo del contralor o los viajes en auto fiscal desde Santiago a Valparaíso para dictar clases que hace más de dos años se niegan sistemáticamente a responder”.

“El pedir información sobre funcionarios policiales encubiertos, va en contra totalmente del espíritu que tiene nuestra Ley de Inteligencia, es simplemente no conocer la lógica del cómo funciona esto y es sobrepasar sus atribuciones como organismo contralor. La Contraloría no tiene porqué inmiscuirse en asuntos de inteligencia u operatividad policial porque ese no es su rol”.

Así, el diputado Álvaro Carter, criticó la decisión de la Contraloría de solicitar antecedentes a Carabineros y el Registro Civil, para saber la forma en que opera el mecanismo de doble identidad, luego que se conociera el caso de un supuesto funcionario policial que cumplía funciones de agente encubierto en la Población Lo Hermida.

Carter dijo que “no puede solicitar información que es secreta porque lo preocupante es que puede ser manejada por personas que no debieran tener acceso a dichos datos”.

“Y por eso es preocupante que este organismo a través de su máxima autoridad quiera inmiscuirse en todo. Está bien que controle a las diversas instituciones sobre las que tiene potestad, pero ahora está buscando llevar adelante acciones en contra de Carabineros especialmente, en materias que no tiene nada que ver con lo administrativo y sólo tiene un sesgo político de un sector que controla abiertamente la Contraloría”, agregó.

En la oportunidad, el legislador recordó que “como están en la búsqueda de entrega de antecedentes, sería bueno también pedirle al contralor que de una vez por todas entregue los antecedentes del safari a África que hizo uno de sus asesores cercanos; o que explique el uso del auto fiscal para ir a Valparaíso a hacer clases; o las horas extras que se pagan de manera muy extraña en su repartición. Eso se lo pedimos hace más de dos años desde el Congreso y se ha negado sistemáticamente a entregar la información porque la “transparencia” al parecer sólo hasta las puertas de la Contraloría”.

“Es urgente llevar adelante una reforma a la Contraloría, que sea un organismo con características similares en materia de fiscalización, pero que el poder y la toma de decisiones esté radicado en un consejo, con varios integrantes y una cabeza que se rote cada 1 o 2 años, y ojalá con funcionarios de carrera, dejando de lado el cuoteo político o el lobby que se haga en el Senado; pero tener a una persona con rasgos de emperador a cargo de la Contraloría, es preocupante”, precisó finalmente.