El parlamentario de Renovación Nacional señaló que la propuesta de Giorgio Jackson y Maite Orsini requería de mayor estudio antes de su presentación, y que proyectos como estos “le cortan las alas a cientos de emprendedores tecnológicos que se están jugando por la tecnología en un país como Chile”.

El diputado Francisco Eguiguren (RN), tras la presentación del proyecto de ley “Mi jefe es una app”, de los diputados Jackson y Orsini (RD), se mostró en desacuerdo con los lineamientos generales de un proyecto, que según el parlamentario, convierte estos nuevos motores de empleo en plataformas obsoletas de tiempos pasados.

“El proyecto de Jackson y Orsini responde a la lógica del siglo XIX y no del siglo XXI, y le corta las alas a cientos de emprendedores e innovadores que se están jugando por la tecnología en un país como Chile”, señala Eguiguren y agrega que “esto significa quitarle los patines a modelos de negocios exitosos a nivel mundial y que generan oportunidades de ingresos adicionales a millones de personas. Esta no es la solución al problema del empleo”.

La propuesta de los diputados de Renovación Democrática busca regular los horarios de trabajo, las fórmulas para calcular los ingresos y zanjar la discusión que a nivel mundial se está dando respecto a la existencia de un vínculo laboral entre las aplicaciones y quienes prestan servicios de reparto o transporte, debate que el diputado Eguiguren señala que está lejos de terminarse. Por otra parte, la regulación de tiempos de conexión o jornadas máximas de servicios, coartan la libertad para generar nuevos ingresos perjudicando a los operadores y sus familias. Es por eso que el diputado RN apunta a que el proyecto requería de mayor estudio antes de su presentación, “de un debate serio y de fondo, no a base de slogans o ideologismos”.

“Estas iniciativas hay que revisarlas bien antes de lanzarlas, porque si no terminan siendo ideas que sin quererlo perjudican a las personas. La idea siempre es generar oportunidades de negocios que traen más y mejores fuentes de ingresos para las personas. El proyecto de los diputados va en la línea totalmente contraria, desincentivando la innovación y el emprendimiento, lo que hará ‘pagar el pato’ al ciudadano común que podría estar prestando servicios en alguna de estas empresas”, enfatizó Eguiguren.

En Chile existen más de 120 mil personas que se ganan la vida en un trabajo ligado a una aplicación telefónica, entre las que destacan Uber, Rappi, Pedidos Ya, Cornershop y Glovo, destinadas al transporte de pasajeros, mercadería y comida. “Cornershop tiene alrededor de 5 mil shoppers, Uber cerca de 85 mil conductores, Glovo cerca de 2500 repartidores, Cabify 25 mil conductores en Chile. Entonces la discusión radica en que las personas que realizan estos servicios tengan acceso a seguridad social y protección, donde iniciativas como la cotización obligatoria de los trabajadores independientes, presentada por el Gobierno el año pasado y probada recientemente en el Congreso, va precisamente en esa línea , explicó el parlamentario RN.