El candidato presidencial progresista, además, recalcó que “la perseverancia es una fortaleza, y luchar siempre por un ideal, vale mucho la pena”. “Respeto a los luchadores y quiero inscribirme en esa lista, de los que aman a Chile y pelean cada vez más fuerte”, insistió el presidenciable.

“No vamos a pelear con una encuestadora, nos parece importante que se mida, creemos que tienen un serio problema para predecir, y es lógico que no estemos en la encuesta porque hasta el viernes pasado, no podíamos ser candidatos”, dijo categórico este miércoles el candidato presidencial progresista Marco Enríquez-Ominami.

Ello, luego que la medición CEP no incluyera su nombre en el sondeo para preferencias presidenciales, en una pregunta abierta que –además- reveló que el 65% de la población, no tiene candidato presidencial.

“Le quiero decir al país que, a pesar de los esfuerzos del duopolio, ganamos, y sí estaremos en la papeleta”, dijo, enfatizando que “sabemos que los compatriotas, más de la mitad, no tiene opción, no ha elegido, e iremos por la confianza y el corazón de quienes quieren un cambio”.

“Nosotros queremos un cambio radical, pero en paz, creemos que los chilenos ya votaron por un gran cambio, esta elección presidencial es una elección extraña, porque es en pandemia, porque conocemos la crisis económica más compleja probablemente de los últimos 20 años, porque la gran mayoría de los chilenos está más pobre, se gastaron sus ahorros previsionales, ganan menos, hay más informalidad, es un momento desastroso, pero tengo esperanzas de que el debate presidencial va a dar pistas de cómo salir adelante el 2022”, insistió el presidenciable.

Y recalcó: “Creo que es la elección más abierta, y he sido protagonista, (…) el que la sigue la consigue, la perseverancia es una fortaleza, y luchar siempre por un ideal vale mucho la pena. Respeto a los luchadores y quiero inscribirme en esa lista, de los que aman a Chile y pelean cada vez más fuerte, esta es la elección más abierta porque las últimas tres elecciones presidenciales había expresidentes compitiendo, es la primera vez en que no los hay”.

“Es la primera vez que una elección está tan abierta a pocas semanas de la elección, nadie está sobre el 40%, tampoco -a pocas semanas de la elección- habíamos conocido un indicador de este tamaño: 65% -si damos por cierto la encuesta- no tiene opción todavía, porque la verdadera batalla hoy en el país es el cuarto retiro, mucho más que la elección presidencial”, reiteró.

En la misma línea, dijo que “creo que nunca antes en las elecciones de nuestra historia, habíamos tenido una Constituyente, entonces todo es inédito, y en ese momento inédito, respeto a los que van arriba en las encuestas, y aspiro a alcanzarlos, conquistando el corazón de los que quieren un cambio radical, pero en paz”.

“Para nosotros esta es la elección donde más chance creemos que tenemos porque es primera vez que la elección está tan abierta, es la primera vez que hay una verdadera chance, la candidata de la ex Concertación está en un porcentaje importante y respetable, pero claramente alcanzable, el candidato del Frente Amplio también. Y el líder de la continuidad, el otro Sebastián, el control remoto de Sebastián Piñera, el señor Sichel -en el mejor de los casos- está en 20%”, aseveró Enríquez-Ominami, afirmando que “él sí que tiene un problema para esta elección, me parece más difícil que el nuestro”.

“Señor Sichel, usted no le mienta al país, usted ha sido alto funcionario público de cuatro gobiernos, ha sido tres veces candidato a diputado, es su cuarta elección, por tanto, si alguien sabe de inercia, de no cambiar las cosas, de desigualdad, es usted, y hacia usted queremos apuntar, usted sí -a nuestro juicio- es el problema de Chile, la continuidad, y yo quiero un cambio”, puntualizó el candidato presidencial.