Este martes, el Partido Progresista de Chile, a través de su presidente Camilo Lagos, rechazó la decisión del Gobierno al no firmar el Acuerdo de Escazú, el primer pacto de América Latina que busca dar garantías para el acceso a la información, a la participación ciudadana y justicia en asuntos ambientales.

Según expresó Lagos, “este gobierno nos está matando a corto plazo con su violencia desmedida, represión y pésimo manejo de la crisis sanitaria”, enfatizando que al no adherir al tratado regional “ahora nos mata a largo plazo negándose a firmar acuerdos que protegerán la vida nuestra, de nuestros hijos y nietos”.

Y recalcó que “la única agenda verde que este gobierno conoce es el verde de carabineros”.

Ayer, en el marco de una serie de propuestas que semanalmente presenta el partido, precisamente los progresistas aseguraron que “en caso que el Gobierno de Piñera persevere en su postura de no firmar el Acuerdo de Escazú, las y los Progresistas de Chile nos comprometemos en forma solemne a que se incorpore la adhesión al tratado en el programa de un futuro Gobierno de los demócratas progresistas, así como a ajustar nuestro ordenamiento jurídico a los criterios normativos establecidos en el acuerdo”.

El Partido Progresista, además, recordó que el Acuerdo de Escazú es el único pacto vinculante que emanó de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20), siendo el primer acuerdo regional ambiental de América Latina y el Caribe y el primero en el mundo en contener disposiciones específicas sobre protección de los defensores de los derechos humanos en materias ambientales.