Más de 100 mil personas se congregaron en la Alameda para protestar contra “la parálisis legislativa y la lentitud del Ejecutivo en la promoción de los derechos humanos de la personas LGBTIQ+ y las familias homoparentales”, señaló hoy el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), el organismo que convocó a la manifestación.
Los activistas comenzaron a plegarse a eso de las 14:00 horas en Plaza Italia a la “XVI Marcha por la Igualdad, Santiago Parade”, transitando en estos momentos por la Alameda para finalizar, en las próximas horas, con un masivo acto contra la discriminación que tendrá lugar hasta las 21:00 horas en Plaza Los Héroes. En la ocasión se presentarán diversos artistas y se rendirá un homenaje a las 66 víctimas fatales de la homo/transfobia de la cuales se tiene registro en Chile,
Antes y durante la marcha los manifestantes han adherido con pancartas y consignas a las principales demandas de la marcha: la reforma a la ley Zamudio y la creación de una institucionalidad anti-discriminatoria. Seis escenarios móviles dan vida a la evento, junto a más de 200 artistas LGBTIQ+
La vocera del Movilh, Javiera Zúñiga, enfatizó que “en el último año los crímenes de odio se duplicaron y la violencia en los establecimientos educacionales contra estudiantes LGBTIQ+ se han triplicado, pero aún así el Estado chileno se ha mostrado ciego y sordo ante esta realidad. La Ley Zamudio de poco y nada sirve, pues no indemniza a las víctimas y en apenas solo seis ocasiones; desde su entrada en vigencia hace más de una década; se ha logrado aplicar el agravante contra los crímenes de odio. Esta ley es un león sin dientes que no sirve, en medio de una desidia estatal sin precedentes para superar el grave problema”.
Añadió que “como si fuera poco, las personas LGBTIQ+ seguimos siendo el único grupo discriminado que carece de programas, presupuestos o instituciones estatales que se focalicen en la defensa y promoción de nuestros derechos. Y pese a ello, la Cámara de Diputadas y Diputados tiene literalmente secuestrado el proyecto de ley que reforma a la Ley Zamudio y crea una institucionalidad antidiscriminatoria, sin verse en el horizonte la aprobación o una decidida tramitación”.
El Estado chileno, añadió Zúñiga “ha entrado en parálisis en torno a nuestros derechos humanos. Por un lado el Ejecutivo tiene repetidas frases a favor de los derechos LGBTI que no han traducido en ningún avance significativo a casi ya dos años de haber asumido. Y por otro, el Legislativo experimenta la más grave sequía en la tramitación de proyectos de ley contra la discriminación que se tiene registro en las últimas dos décadas. Un absurdo, pues este Congreso asumió cuando ya teníamos aprobadas las leyes más difíciles, como el matrimonio igualitario o la adopción homoparental, y aún así no avanza en los desafíos pendientes, que dependen solo de la voluntad política, pues generan nula resistencia a nivel sociocultural y solo delirios o rechazos en sectores homo/transfóbicos minoritarios”, dijo.
Además, acusó que “la Comisión de DDHH de la Cámara se ha concentrado más en discutir si impedir o no que el Movilh asista presencialmente a monitorear la tramitación del proyecto de ley, un atropello sin referentes a un movimiento social, que en debatir los articulados de la iniciativa. Junto a la parálisis, hay entonces también retrocesos de corte homo/transfóbico. La clase política, está usando a nuestros derechos como moneda de cambio, para conseguir sus fines partidarios dejando a los derechos humanos LGBTIQ en segundo plano, tal y cual como ocurría en los años 90”.
