Censo 2024: Las brechas que esconde el aumento de años promedio en escolaridad

3 julio, 2025

Los años de escolaridad promedio en personas mayores de 18 años aumento de 8,7 años en 1992 a 12,1 años en 2024, cifras que sin duda son positivas. Sin embargo, persiste una distribución desigual para quienes se identifican como parte de pueblos indígenas, afrodescendientes, viven en zonas rurales o presentan alguna discapacidad.

Este lunes 30 de junio el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer la cuarta entrega de los resultados del Censo de Población y Vivienda 2024, realizado en el país entre marzo y agosto del año pasado. Dentro de las cifras, el INE destaca un aumento de la escolaridad en Chile en personas mayores de 18 años, pasando de 8,7 años promedio en 1992 a 12,1 años promedio en 2024.

En mediciones anteriores, la cifra había alcanzado 9,7 años promedio (2002) y 11,3 años (2017). Según informa INE, dentro de los años de escolaridad promedio no se observan diferencias entre hombres y mujeres, alcanzando ambos grupos los mismos años de escolaridad. También se destaca que, en la población con discapacidad, la cifra es de 8,9 años; y 12,9 para la población inmigrante internacional.

El académico de Educación UC y subdirector de CEPPE UC, Cristóbal Villalobos, explica que este aumento es sin duda una buena noticia, y que es un aumento lógico, considerando los procesos de escolarización de educación secundaria en los 90 que luego terminaron en ley, e incluyeron después la obligatoriedad de los últimos años de enseñanza media. Otros factores de este aumento, explica Villalobos, son los procesos de expansión de la matrícula terciaria, tanto en universidades como en centros de formación técnica e institutos profesionales de los últimos 20 años, que ha llevado a que hoy en Chile haya más de 1 millón 300 mil personas estudiando en la educación superior.

“Por esto no es tan extraño que haya aumentado el promedio de escolaridad, pero de todas formas ese promedio evidentemente esconde una distribución que sigue siendo bastante desigual”, explica el académico. “Aún existe una brecha en términos de menores niveles de escolaridad para aquellas personas que se declaran pertenecientes a pueblos indígenas, afrodescendientes o de zonas más rurales. Continúa siendo un desafío que este promedio pueda tener como objetivo relacionado el cierre también de las brechas de escolaridad para todos los grupos”, detalla Villalobos.

El desarrollo de procesos que promuevan un promedio de escolaridad más alto, dice el académico, inevitablemente lleva a hacernos dos preguntas. “Una de ellas es sobre los procesos que se desarrollan, y no solamente sobre el tiempo de escolarización. Cuánto contenido se está aprendiendo, cómo se están adaptando a los cambios sociales y tecnológicos y en qué medida esta escolarización también muestra un proceso de adaptación y cambio para entender la nueva sociedad en la que estamos viviendo”.

Del mismo modo, también amerita una pregunta que no ponga en el centro solamente a la calidad, sino también preguntarse por quienes no logran la finalización de los 12 años obligatorios. “El promedio es 12,1, muy poco superior. Hace unos años se estimaba que cerca de 3 millones de personas adultas todavía no han logrado terminar la enseñanza media”, dice el subdirector de CEPPE UC.

Si bien el promedio habla de un proceso de crecimiento de las capacidades del sistema para tener mayores niveles de escolarización, dice Villalobos, todavía se vislumbran brechas respecto de la calidad educativa y del diseño de sistemas de trayectorias educativas “que permitan ya no solo pensar en los estudiantes que se van desvinculando del sistema, sino también en cómo vamos generando un gran proceso de acompañamiento para que adultos que no logran escolarizarse por distintos motivos, terminen su proceso de enseñanza media y en algunos casos de enseñanza básica”.

Personas con discapacidad acceden a menos años de escolaridad
Este Censo 2024 incluyó un set corto de preguntas elaborado y recomendado por el Grupo de Washington para la medición de discapacidad en censos. Dentro de los resultados, se indica que el 11,1% de la población de 5 años o más en Chile tiene discapacidad, y también se especifican los años de escolaridad de las personas en dicha situación: 8,9 años promedio.

La académica de Educación UC y directora de Pedagogía en Educación Especial UC Cecilia Assael valora la medición de discapacidad realizada por el Censo 2024 a través de la incorporación de estas preguntas, lo califica como un avance y destaca que ese formato puede hacerlo comparable con mediciones censales internacionales que incorporan el mismo set de interrogantes.

Sin embargo, respecto a los resultados, plantea que “la población con discapacidad debiera tener la oportunidad de tener más años de escolaridad que la población sin discapacidad”. El año 2015 el Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC) cifró los años de escolaridad de este grupo de personas en 8,6 años promedio.

Para el ENDISC 2022 la cifra subió a 10 años promedio para las personas con discapacidad y 12 años para quienes no tienen discapacidad, estableciendo 2 años de diferencia entre ambos grupos. Pero en el Censo 2024, esa brecha es mayor: casi 3 años de diferencia.

“Ambas encuestas, Censo y ENDISC, no son comparables por completo, porque utilizan metodologías diferentes, pero lo que sí emerge como conclusión es que las personas con discapacidad llegan a menos años de escolaridad que las personas sin discapacidad, y ciertamente esto debiera ser al revés. Son personas que tienen necesidades educativas especiales, por tanto las necesidades de apoyo más permanente, más sistemáticas, continuas y persistentes son absolutamente necesarias para ayudar a minimizar las barreras al aprendizaje y la participación”, dice Assael.

“Desde el modelo social, se sabe que la calidad de las interacciones que se vayan desarrollando con las personas con necesidades educativas especiales son fundamentales para la disminución de las barreras. Por lo tanto, las posibilidades de más años de escolaridad, con interacciones sistemáticas, intencionadas en el tiempo son fundamentales”, agrega la directora de Pedagogía en Educación Especial UC.

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