Cuidando la salud mental de nuestros adolescentes en la era digital

10 octubre, 2025

Vivimos en una era digital donde la tecnología se ha convertido en una parte esencial de nuestras vidas. Para los adolescentes, en particular, los teléfonos inteligentes, las redes sociales y el acceso constante a internet son compañeros inseparables. Si bien la tecnología ofrece muchas oportunidades y beneficios, también es crucial que entendamos cómo ésta impacta a su salud mental. En la actualidad, nuestros adolescentes se desarrollan en un entorno donde la tecnología ocupa un lugar central y permanente.  

Durante esta etapa del ciclo vital marcada por la búsqueda de identidad, los dispositivos digitales y las redes sociales se han convertido en espacios clave para explorar, vincularse y construir significados personales. Tanto en el ámbito educativo como en sus momentos de ocio, estas herramientas modelan la forma en que se relacionan, aprenden y se perciben a sí mismos. Sin embargo, esta conectividad constante puede representar simultáneamente una fuente de oportunidades y un desafío para su bienestar psicológico y su desarrollo socioemocional.  

En los últimos años, a nivel global, ha emergido una creciente preocupación en torno al impacto que el uso excesivo de la tecnología ejerce sobre la salud mental de los adolescentes. Diversas investigaciones, han evidenciado una relación significativa entre el tiempo prolongado frente a las pantallas y la aparición de alteraciones emocionales y psicológicas. Entre ellas destacan el aumento de los niveles de ansiedad, síntomas depresivos, dificultades en la regulación emocional, alteraciones del sueño, una disminución en la autoestima relacionado con las comparaciones sociales y alteración en aspectos del desarrollo cognitivo. Estos hallazgos reflejan cómo la sobreexposición digital puede interferir en procesos fundamentales del desarrollo adolescente, afectando su bienestar y equilibrio psicoemocional.  

El uso excesivo de tecnología preocupa por su impacto en la salud mental adolescente. Estudios muestran que el tiempo prolongado frente a pantallas se relaciona con problemas emocionales y psicológicos. Aumentan la ansiedad, la depresión, las dificultades emocionales y las alteraciones del sueño. La autoestima disminuye por comparaciones sociales, afectando el desarrollo cognitivo. La sobreexposición digital interfiere en el equilibrio psicoemocional adolescente, impactando en su bienestar.  

Es fundamental que padres, educadores y profesionales de la salud mental y física estén conscientes de estos posibles riesgos y trabajen juntos para promover un uso saludable y equilibrado de la tecnología. Esto incluye establecer límites de tiempo de pantalla, fomentar actividades fuera de línea, enseñar habilidades de afrontamiento a los problemas cotidianos evitando así la evasión de estos en las pantallas. La tecnología es una herramienta poderosa que puede mejorar nuestras vidas. Sin embargo, es crucial que seamos conscientes de sus efectos negativos en la salud mental de los adolescentes. Al comprender estos riesgos y tomar medidas para promover un uso saludable, podemos ayudar a los jóvenes a prosperar en el mundo digital sin comprometer su bienestar emocional y eso es responsabilidad de todos.

Paulina Spaudo, Magíster en psicología clínica

Docente de la Facultad de Psicología y Humanidades, Universidad San Sebastián 

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