Incendios Forestales en Chile: El daño de lo que no se ve

23 enero, 2026

Los veranos ya son sinónimo de siniestros y catástrofes producto de los Incendios Forestales, los que dañan no tan solo a la vida humana e inmuebles, sino que también la vida en general y su ecosistema. En gran medida, estos casos generan daños con costos irreparables, reformando -en casos- la naturaleza del lugar.

Como cada año durante el periodo estival en Chile, los incendios forestales marcan presencia provocando profundos daños visibles a los ojos humanos. Generando estragos en zonas boscosas, que en muchos de esos casos ponen en aprietos a la población en situaciones extremas, además, atentando contra la naturaleza del ecosistema.
En principio lo más común que apreciamos ante un evento de estas características, es lo superficial, en donde existe una pérdida abrupta de la cobertura verde y se reduce de forma significativa la biomasa vegetal aérea, afectando árboles, arbustos y herbáceas.
Sin embargo, y dependiendo de la severidad del siniestro, éstos dejan pérdidas aún más significativas en aquello que no se ve. Así lo explicó Carmen Bravo Castillo, Magíster en Gestión ambiental y ordenamiento territorial de la Universidad Católica del Maule (UCM), “lo primero que se pierde es efectivamente la vida que tiene el suelo”, partió señalando en una radioemisora. “Porque la vida está en la tierra, en pequeños microorganismos, también en insectos que conforman todo ese suelo que permite que se genere la vegetación, que es importante para nosotros”, complementó.
En ese sentido, el director del Centro del Desarrollo del Secano Interior de la UCM, Rómulo Santelices Moya, detalló esta problemática en las propiedades del suelo, con una distinguida diferencia: el cambio climático. “Se ven afectadas las distintas propiedades del suelo, por ejemplo, un incendio subterráneo destruye toda la vida que hay en el suelo. No sólo los árboles, arbustos, que podemos ver, sino que abajo, toda la vida que hay, incluso se pueden perder “nutrientes” que están presentes, nitrógeno por ejemplo”, aseveró.
Algo que muchas veces pasa inadvertido cuando nos encontramos con estos eventos, donde se cree que lo peor es lo realmente visible, ignorando las consecuencias que quedan en el suelo.
A partir de esto ¿se puede afirmar que un ecosistema puede recuperar la originalidad de su naturaleza después de un incendio forestal?
Pese a que existen instancias de restauración de bosques para poder acercarse a lo que en algún momento fue, el doctor Santelices es enfático en señalar lo complejo de llegar a su originalidad. “Hacemos algunas acciones para intentar que sea como lo era anteriormente, pero en la práctica es muy difícil”, admitió.
No se puede hablar de normalidad
Este relato, coincide con la postura del Dr. en Ciencias de las producciones vegetales y académico del Centro de Investigación de Estudios Avanzados (CIEAM) de la UCM, Antonio Cabrera, apuntando al contexto y condiciones actuales, lo que modifica el comportamiento del sistema.

“Los incendios, especialmente bajo las condiciones actuales de cambio climático, sequías prolongadas y alta recurrencia, actúan como perturbaciones que reconfiguran el sistema, modificando su estructura, funcionamiento y trayectorias ecológicas. A priori, no es correcto hablar de una ‘normalidad’”, consignó el académico.
Por lo tanto, en medio de un verano que ha estado marcado por estos siniestros forestales, finalmente los daños provocados, en muchos casos, son irreparables. Donde los focos no se han concentrado solamente en contextos superficiales, sino que también, habrá una inevitable modificación del ecosistema gracias a la afectación del suelo.

Síguenos en Twitter