Ciencia UCM propone nuevas claves para mejorar el transporte público en eventos masivos

22 enero, 2026

Planificar el transporte público más allá de la contingencia y la improvisación es el desafío central de un proyecto de investigación apoyado por Fondecyt y desarrollado desde la Universidad Católica del Maule (UCM), que pone el foco en una realidad cada vez más frecuente en las ciudades chilenas como lo es el impacto que genera la realización de eventos masivos en la movilidad urbana. 

Recitales, partidos de alta convocatoria y grandes exposiciones suelen congregar a miles de personas en horarios que superan la operación habitual del transporte público. Frente a este escenario, el investigador responsable del proyecto advirtió que hoy predominan respuestas reactivas y poco sistematizadas. “El proyecto busca caracterizar la demanda de transporte ante eventos masivos, como recitales y competencias deportivas, a fin de promover el diseño de servicios de transporte público orientados a las características de cada evento, de manera de mejorar tanto la accesibilidad de los asistentes como la calidad de vida de los residentes cercanos a los recintos”, explicó el director del proyecto de investigación y académico del Departamento de Obras Civiles de la UCM, Paul Alexander Basnak.

Uno de los aportes centrales de la investigación es avanzar hacia criterios ex ante que permitan tomar decisiones informadas antes de que ocurran los eventos. “Actualmente solo se realizan modificaciones a los servicios de transporte público para algunos eventos específicos, sin realizar una planificación basada en modelos específicos, lo cual no asegura la correcta toma de decisiones”, señaló el académico. A ello se suma una brecha normativa relevante: “No existe un marco normativo que obligue a los organizadores de eventos masivos a la coordinación de servicios específicos de transporte público, por lo que en la práctica esto hoy depende de la buena voluntad de las partes”, afirmó.

Beneficios para comunidades y planificadores

La investigación apunta a impactos concretos y medibles. Desde la perspectiva de los asistentes, una mejor planificación permitiría “viajes a menor costo, con menores tiempos de viaje, espera y caminata”. Para las comunidades cercanas a los recintos, en tanto, el efecto sería una reducción de externalidades negativas. “Menores externalidades -ruido, contaminación y accidentes- por el menor uso de autos”, detalló el investigador.

El estudio también entregará herramientas para la gestión pública. “Para los planificadores, se podrán generar estimaciones de demanda e ingresos basadas en modelos matemáticos, a fin de definir políticas de compensación monetaria a los operadores de transporte”, detalló.

Ciudades distintas, soluciones distintas

El proyecto contempla trabajo de campo en Santiago, Valparaíso–Viña del Mar y Talca, una decisión metodológica clave para reflejar la diversidad urbana del país. “Las características de los viajes de las personas, así como las de los eventos, son muy diferentes, lo que resultará en recomendaciones distintas según el tamaño de las ciudades”, explicó. 

Desarrollar este estudio desde una universidad regional es, para el equipo, una oportunidad estratégica. “Trabajar desde la UCM, ubicada en Talca, ciudad que cuenta con una planificación deficiente en su sistema de transporte público, es una oportunidad para dar visibilidad a la movilidad ante eventos no solo en las grandes ciudades, sino también en localidades intermedias”, sostuvo el investigador. En esa línea, añadió que este enfoque “podría dar impulso a la toma de decisiones para mejorar el transporte público urbano en su conjunto”. 

Entre los resultados esperados, el proyecto busca aportar directamente al diseño de políticas públicas. “Se obtendrán modelos de estimación de ingresos y costos relacionados con la operación de los servicios de transporte y las externalidades como contaminación ambiental, congestión, ruido y accidentes, lo que permitirá establecer políticas de compensación económica a las distintas partes involucradas”, concluyó. Asimismo, la evidencia generada aspira a nutrir el debate normativo sobre las responsabilidades de los organizadores de eventos masivos frente a los impactos que generan en las ciudades. 

Con este proyecto, la Ciencia UCM se proyecta como un aporte concreto para avanzar hacia sistemas de transporte más eficientes, sostenibles y pensados para las personas, incluso -y especialmente- en los momentos de mayor demanda urbana.