· El director ejecutivo de la Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud (APIS) advierte que no basta con concentrarse en listas de espera o déficit hospitalario. Plantea que el nuevo gobierno debe abordar las fallas estructurales del sistema, fortalecer la complementariedad público-privada y reformular la gestión para evitar un mayor deterioro en la atención de los pacientes.
Martes 17 de febrero de 2026. En medio de un escenario marcado por extensas listas de espera, hospitales con serios problemas presupuestarios y una creciente presión sobre el sistema público, Eduardo Del Solar, director ejecutivo de la Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud, sostiene que el debate sanitario debe ir mucho más allá de las urgencias visibles.
“Si el próximo gobierno llega con un diagnóstico incompleto o equivocado sobre la crisis que vive el sistema de salud, lo más probable es que los problemas actuales no solo se mantengan, sino que se profundicen”, afirma.
A su juicio, hoy existe una tendencia a centrar la discusión únicamente en dos dimensiones: las listas de espera y el déficit financiero de los hospitales. “Son problemas graves, sin duda, pero no son la raíz del asunto. Son síntomas de fallas estructurales que no se han abordado con la profundidad necesaria”, explica.
El representante gremial advierte que el sistema público se encuentra “extremadamente recargado”, especialmente después de decisiones regulatorias que provocaron el traspaso masivo de afiliados desde las isapres hacia Fonasa. “Ese movimiento incrementó la presión asistencial sin que existiera una adecuación proporcional en infraestructura, equipamiento, financiamiento ni gestión. El resultado es un sistema tensionado al límite”, señala.
Desde la mirada de los proveedores de la industria de la salud, sector clave en tecnología médica, dispositivos, equipamiento e innovación, el problema no es únicamente de recursos. “Se ha instalado la idea de que la solución es inyectar más presupuesto. Pero si no corregimos los problemas de gestión, de planificación y de coordinación entre los distintos actores, cualquier aumento de recursos será insuficiente o mal utilizado”, sostiene.
El director ejecutivo plantea que uno de los ejes centrales del próximo gobierno debería ser una profunda reformulación en la forma en que se gestiona el sistema de salud.
“Necesitamos procesos más eficientes, mejor uso de la tecnología, mayor trazabilidad, compras públicas más ágiles y una planificación sanitaria basada en datos. Sin una modernización real de la gestión, seguiremos corriendo detrás de la urgencia”, afirma.
Asimismo, enfatiza la importancia de fortalecer y robustecer el sistema privado de salud como complemento del público. “No se trata de contraponer ambos sistemas, sino de entender que deben funcionar de manera articulada. Un sistema privado sólido y regulado adecuadamente ayuda a descomprimir la demanda del sector público y amplía la capacidad de respuesta del país en su conjunto”, explica.
En esa línea, Eduardo Del Solar advierte que debilitar uno de los pilares del sistema solo agrava la presión sobre el otro. “Cuando se deteriora el sector privado sin una estrategia clara de transición o compensación, el impacto recae directamente sobre el sistema público, que ya opera al máximo de su capacidad”, puntualiza.
Para el director ejecutivo de APIS, el desafío del próximo gobierno es asumir que la crisis sanitaria es sistémica. “No basta con medidas parciales o de corto plazo. Se requiere un diagnóstico técnico, integral y desideologizado que identifique las verdaderas trabas del sistema: gobernanza, gestión, financiamiento, coordinación público-privada y modernización tecnológica”, enfatiza.
“Si no hacemos ese ejercicio con honestidad y rigurosidad, seguiremos administrando la crisis en vez de resolverla. Y quienes pagan el costo final son los pacientes”, concluye el dirigente gremial.
