El senador Rojo Edwards valoró la promulgación de la Ley Marco de Permisos Sectoriales como un avance relevante para modernizar el Estado y destrabar la inversión, aunque advirtió que se trata de un primer paso todavía insuficiente frente a la burocracia que asfixia al país.
Edwards, quien lideró la tramitación de la iniciativa desde la presidencia de la Comisión de Economía del Senado, explicó que hoy en Chile un proyecto productivo requiere en promedio 147 permisos repartidos en más de 50 organismos distintos. En casos complejos, la obtención de un solo permiso puede tardar hasta 17 meses, con un 40% de probabilidades de ser rechazado, situación que –según advirtió– ha castigado a las pymes, frenado la productividad y limitado la creación de empleo.
La ley introduce tres cambios centrales:
- Técnicas Habilitantes Alternativas, que reemplazarán trámites de bajo riesgo por simples avisos o declaraciones juradas.
- Tramitación paralela, que elimina la burocracia secuencial.
- Estabilidad regulatoria por 8 años, que entrega certeza a las inversiones ya realizadas.
“Esta reforma es un avance real, pero tímido. Si queremos crecer y abrir espacio a nuevas inversiones, debemos avanzar en terminar con la burocracia ambiental, refundar el Consejo de Monumentos Nacionales y reformar los procesos jurisdiccionales que siguen entrampando el progreso”, sostuvo el parlamentario.
Edwards subrayó que “Chile debe cambiar de switch, eliminar la permisología y abrazar el progreso. La ley demuestra que es posible llegar a acuerdos, pero el desafío recién comienza”.
