Incorporar en la Constitución Nacional los neuroderechos como parte de los derechos humanos es el objetivo de la reforma constitucional y legal que el senador Guido Girardi, presidente de la Comisión Desafíos del Futuro del Senado, junto al neurocientífico Rafael Yuste -impulsor del más importante proyecto de investigación del cerebro humano, BRAIN- propondrán próximamente al Congreso Nacional de Chile.

La iniciativa, que cuenta con un amplio respaldo científico y político nacional e internacional, así como de los principales organismos multilaterales, será presentada el jueves 7 de octubre a través de una teleconferencia con la presencia de destacadas personalidades de la ciencia, la política y el sector privado, tales como Adriana Muñoz, Presidenta del Senado de Chile; Cecilia Hidalgo, presidenta de la Academia de Ciencias de Chile; Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile; Ignacio Sánchez, rector de la Universidad Católica, Juan Manuel Zolezzi, rector de la Universidad de Santiago, Miguel Ángel Moratinos, alto representante de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones; Carmen Artigas, secretaria de Estado para Digitalización e Inteligencia Artificial de España, Dario Gil, Director de Investigación de IBM, Gabriela Cuevas, Presidente de la Unión Interparlamentaria, el abogado Ciro Colombara,el senador Guido Girardi y el neurocientífico Rafael Yuste.

En los últimos años las neurotecnologías han experimentado un acelerado avance que, en materia de investigación médica se está traduciendo en una mejor calidad de vida para miles de pacientes y de sus familias. Sin duda estos progresos deben seguir siendo profundizado para el bien de todos y todas. 

 

Sin embargo, al mismo tiempo, los investigadores observan que estas neurotecnologías se acercan, cada vez más, a tener la capacidad de detectar pensamientos o, incluso, cambiar comportamientos como ya se ha realizado a nivel de laboratorio con animales de experimentación. 

Esta preocupación ha llevado a importantes científicos, expertos y pensadores a pedir una reflexión global sobre los límites éticos que no deben traspasarse. Por ello se plantea impulsar el reconocimiento y protección de un nuevo tipo de derechos, los “neuroderechos”, y que deben ser protegidos, especialmente, porque son los que resguardan lo que nos define: nuestros pensamientos, nuestra intimidad y nuestra libertad.

El proyecto que se presentará es fruto de una elaboración colaborativa entre los mundos científico y político, busca resguardar la privacidad mental y el derecho a mantener la identidad individual en un momento en que la neurotecnología y el avance de la inteligencia artificial ya traspasan los límites físicos y con un potencial real de incidir directamente en la mente humana, que es la última frontera del libre albedrío y la autonomía personal. 

La reforma constitucional propuesta consta de un artículo único que intercala un inciso en el artículo 19 Numeral 1° de la Constitución Política del Estado el cual señala:  “La integridad física y psíquica permite a las personas gozar plenamente de su identidad individual, y de su libertad. Ninguna autoridad o individuo podrá, por medio de cualquier mecanismo tecnológico, aumentar, disminuir o perturbar dicha integridad individual sin el debido consentimiento. Sólo la ley podrá establecer los requisitos para limitar este derecho, y los requisitos que debe cumplir el consentimiento en estos casos”.

Al cambio de la Carta Fundamental se suma también el ingreso de un Proyecto de Ley que establece la Neuroprotección y que busca resguardar la integridad física y psíquica de las personas, a través de la protección de la privacidad, de los datos neuronales, del derecho a la autonomía o libertad de decisión individual, y del acceso sin discriminaciones arbitrarias a aquellas neurotecnologias que colleven aumento de la capacidades psíquicas.

También establece fomentar la concordancia entre el desarrollo de neurotecnologías e investigación médico-clínica con los principios éticos de la investigación científica y médica y así sean favorables al bien y beneficio común.

Finalmente garantizar la información a los usuarios de neurotecnologías sobre sus potenciales consecuencias negativas y efectos secundarios, y el derecho al control voluntario sobre el funcionamiento de cualquier dispositivo conectado a su cerebro.

 

Para acceder a presentación y/o agendar entrevistas contactarse con:

Jéssica Soto Huerta

Encargada Comunicaciones Congreso Futuro

Cel: +56984535226

jessica@congresofuturo.org

 

Eduardo Rosself

Prensa Senador Guido Girardi

Cel: +56 9 7497 9362

eduardo.rosself@gmail.com